Mostrando entradas con la etiqueta Comentario de actualidad.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comentario de actualidad.. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de enero de 2020

ME IMPORTA UN COMINO





Si alguien pensó que la corrupción galopante que han perpetrado durante años y años los partidos políticos, todos, pero sobre todo el PP y el PSOE, nos iba a salir gratis, ayer quedó demostrado en el debate de investidura que pagaremos un alto precio.
Ganas de llorar me entraron cuando esa señora separatista, exhibiendo un sobrecogedor rencor contra España, subió a la tribuna para decir "a mí la gobernabilidad de España me importa un comino", con gesto de desprecio, odio y despecho. Nunca pensé que escucharía, por boca de una representante de un partido político, que además es de izquierdas, una afirmación tan ruin y miserable en el mismo parlamento, sede de la soberanía nacional.
¿Cómo es posible que esto ocurra? Me pregunté. ¿Cómo es posible que un partido como el PSOE se vea obligado a pactar con esta gente que lleva en sus genes el odio hacia España para poder gobernar? Y claro,la respuesta me la da la historia, porque cuando las cosas no se hacen bien, o simplemente no se hacen cuando deberían haberse hecho, toca tragar sapos y culebras. Los que ayer y anteayer tuvo que tragarse Sánchez y nos hizo tragar a todos los españoles.
Tanto PP como PSOE se durmieron en los laureles de la Transición sin percatarse de que los enemigos de España, esos a los que les importa un comino, estaban al acecho tramando sus planes para hacerla ingobernable. Y lo han conseguido. Nuestros políticos estaban demasiado ocupados disfrutando de los dulces placeres del poder para darse cuenta de la gravedad del hecho que suponía mantener una Ley Electoral injusta, o que las competencias de educación estuviera en manos de aquellos a los que España les importa un comino. Y hoy nos encontramos con que, valiéndose de nuestras propias leyes, atacan a España, a la Monarquía, su Constitución y a sus instituciones. Y no se recatan de decirlo en el propio Parlamento. Y Pedro Sánchez calla, no dice ni pío. Claro, como que son sus socios.
Mi aflicción es grande porque no puedo perdonarlos, le han hecho un gran daño a España, los mismos que dicen amarla no han estado a la altura y han consentido que aquellos que la odian, manden. No puedo perdonarlos.
Nunca más volveré a decir de nada ni de nadie "que me importa un comino".

lunes, 18 de noviembre de 2019

PARA PREOCUPARSE










¡Pero si yo no quiero hablar de política! Si a mí lo que me gusta es la poesía, la literatura, la música, la pintura... Y sin embargo la política, que no me gusta, es lo que más me preocupa. Esta es precisamente la prueba de que nuestros políticos no están haciendo bien las cosas, pues si las hicieran bien esta preocupación mía, que presumo también  vuestra, no existiría.
Nosotros votamos a nuestros políticos para que gobiernen bien y resuelvan los problemas que tiene nuestra sociedad, problemas que son políticos, sociales y económicos fundamentalmente. Y no votamos a aquellos de los que sabemos que, no solo no los van a resolver, sino que los van a agravar. Pues acordaros de Aznar, acordaros de Zapatero, el uno nos metió en una guerra en la que no pintábamos nada y nos costo el mayor atentado terrorista de nuestra historia, y el otro nos trajo una ruina económica espantosa y alentó el secesionismo de los separatistas catalanes.
A ello hay que unir una corrupción galopante tanto del PP como del PSOE que sonroja, entristece y enfurece. Todo ello acaba con el bipartidismo y surgen dos partidos nuevos, Podemos en Madrid y Ciudadanos en Cataluña.
¿Y qué hemos conseguido? Que el voto se disperse y los grandes partidos dependan, para gobernar, de los pequeños y los gobiernos sean más débiles.  Y hete aquí que quien más provecho ha sacado de esta situación han sido los partidos nacionalistas, a los que se les ha ido dando cada vez más dinero y competencias para contar con sus votos. No podía desaprovechar esta coyuntura el separatismo catalán, que ha echado un órdago a la grande al Estado llegando a declarar la independencia de Cataluña, nada más y nada menos.
Es decir, que en lugar de resolver problemas, nuestros políticos los han agravado. Y ahora nos encontramos con que el PSOE tiene que gobernar con quien siempre ha menospreciado, Podemos, un partido de ideología comunista totalitaria, y dependa de los votos de los separatistas para formar gobierno. Por si fuera poco, Ciudadanos, un partido de centro imprescindible para la estabilidad política y que era quien en Cataluña le cantaba las verdades al separatismo, casi desaparece de la escena política por los errores de su líder, y sin embargo emerge otro, VOX, que se sitúa en las antípodas de aquel y ofrece soluciones radicales. ¿No queríais arroz? Tomad dos tazas.
¿Es para preocuparse o no es para preocuparse?
Ahí lo dejo, aunque podría continuar.

martes, 12 de noviembre de 2019

UNA JUGADA MAESTRA









No está nada mal lo que ha conseguido Pedro Sánchez. Como no pudo, porque no tocaba, pactar con Pablo Iglesias, forzó una nuevas elecciones que, pese a haberse dejado tres escaños en el camino, esta vez sí, le ha permitido el pacto con la izquierda radical sin mojigangas teatrales y sin declaraciones para la galería. En una jornada y por sorpresa.
Item más: ha conseguido, valiéndose del error estratégico de Albert Rivera, que Ciudadanos quede reducido a su mínima expresión y aquel dimita, quitándose de encima un rival que, sin duda alguna, es más patriota, mejor persona, mejor político y más honesto que él.
Por si fuera poco, ha propiciado que VOX se alzara como la tercera fuerza política, la excusa perfecta para llamar a arrebato a la izquierda que tendrá, a partir de ahora, el enemigo perfecto a quien combatir y culpar de todos los males y aglutinar a toda la izquierda y sus adláteres, que se precipitarán a negociar con él y formar gobierno.
Y la derecha, que si hubiera concurrido unida o en coalición hubiese ganado las elecciones, Ribera no hubiese dimitido y VOX estaría donde estaba, no ha sabido ver la jugada maestra del inquilino de la Moncloa, un auténtico Maquiavelo. Torpes más que torpes.
En resumen, que quien tenía que haber dimitido es Pedro Sánchez y en cambio se dispone a gobernar España los próximos cuatro años.
Honrado no será, pero listo es un rato.

viernes, 9 de febrero de 2018

DESENGAÑO


A veces le asalta a uno la duda de si la sociedad en que vivimos es una sociedad civilizada o una selva cuya única ley es sobrevivir a toda costa caiga quien caiga. Y lo digo porque quien debería dar ejemplo, nuestros políticos, todos, desde el más encumbrado hasta el más escondido, no solo no lo dan sino que se diría que actúan al margen de la sociedad a la que dicen servir, pero a la que no sirven, pues a quien realmente sirven es a ellos mismos. Luego no puede extrañarnos que los ciudadanos hayan tomado nota y no duden en infringir cualquier ley que se oponga a sus planes, sea de la naturaleza que sea, que se lo pregunten sino a Puigdemont y los suyos, a quienes les importa más salvar su propio pellejo sin importarles burlar la ley que servir a los intereses generales de Cataluña. No digamos ya los de España.

Todos van a lo suyo. El PP, que debería ser el partido que mayor ejemplaridad debería ofrecer a la sociedad española, ha hecho de la corrupción una forma de hacer política. El PSOE, que no le va a la zaga, en lugar de ofrecer un proyecto serio para España anda enredando con la ley de memoria histórica en la que solo caben los suyos, claro, los del bando contrario no pertenecen a la memoria histórica. Ciudadanos se alía con Podemos, tiene guasa la cosa, para pactar una ley electoral a su medida, es decir, a medida de sus respectivos partidos, a los que les importa un bledo ignorar que una ley electoral no solo está concebida para conformar un parlamento representativo, sino para formar un gobierno estable, eso a ellos no les interesa, les interesa que la nueva ley electoral les permita tener más votos y, por tanto, más poder.

De Podemos ni hablo, ellos les dan más importancia a la palabra que a los hechos, pues saben que solo con ella pueden embaucar a los incautos, o a aquellos desengañados que ya no creen en la sociedad capitalista, y razones no le faltan, pero salir de Málaga para meterse en Malagón es poco inteligente.

Ante este panorama el ciudadano, desengañado y sin fe, no sabe dónde mirar,pues no encuentra referencias ni a su izquierda ni a su derecha, ambiente propicio para caer en el desaliento y dejarse llevar, incluso caer en la delincuencia sin el más mínimo remordimiento, ahí tenemos sino lo que ha pasado en Algeciras, que la policía detiene a un narco y momentos después se presenta un grupo de los suyos en el hospital donde estaba y se lo llevan. ¿Cómo se ha permitido en Algeciras que los narcos dominen la ciudad y campen por ella como los amos? Otros seguirán su ejemplo.

Podría seguir dando ejemplos de la gravedad de las cosas que están ocurriendo mientras que a nuestros políticos les preocupa más desgastar al contrario que afrontar los problemas que verdaderamente preocupa a la ciudadanía. Pero no quiero abrumaros, ni apesadumbraros, solo quiero que comprendáis lo necesitada que está nuestra sociedad de hombres y mujeres ejemplares.

Que tengáis un buen finde.

jueves, 8 de febrero de 2018

LA ESPAÑA VACÍA





   Hoy quiero dedicar mi reflexión a los pueblos olvidados de esta España nuestra que tiene memoria para unas cosas,  para otras no tanto. 

   Hoy ya se habla claramente de "la España vacía", de esa España despoblada que ha dejado al mundo rural sin habitantes y sin alma. 


   El problema se ha manifestado hace algún tiempo  en toda su crudeza, y se ha visto que si no se hace algo pronto la mitad de los pueblos de España desaparecerán. Lo cual supondrá una catástrofe humana, social, cultural y medioambiental. 


   No deja de ser paradójico que con la venida de la democracia los partidos políticos llevaran a cabo toda clase de iniciativas a favor de las víctimas del franquismo, pero se olvidaron, a pesar de que era evidente, de que los pueblos también fueron víctimas de una política que propició su despoblación provocando auténticos dramas entre aquellos que no tuvieron más opción que emigrar para no morir de hambre. El resultado, que era perfectamente previsible, ha sido la realidad a la que hoy asistimos: que si no se hace algo urgentemente el mundo rural quedará despoblado. 


   La solución no es fácil,pero necesaria, pues requeriría crear las condiciones idóneas para que, quienes se fueron, puedan volver, sobre todo los jóvenes. Lo preocupante es que eso no va a suceder. Se necesitaría, en todo caso, llevar a cabo una política concebida para repoblar el mundo rural equivalente a la de la Estabilización Económica que lo despobló. ¿Y dónde están los recursos para lograrlo? 

   En los pueblos olvidados la ilusión también se ha marchado. Se sobrevive en ellos sin proyectos de futuro, resignados a su suerte, el día a día, yendo cada cual a lo suyo. 


   Y mientras España tiene ese grave problema ha de atender  al creado artificialmente por los independentistas,  que sueñan con romper a España en su propio beneficio sin importarles el daño que hacen, ignorando además que si están donde están y tienen lo que tienen se lo deben en gran parte a esa España vacía que se vio obligada a emigrar a su pesar. Sin embargo, no solo la ignoran, sino que la menosprecian. 


   Que los  políticos hablen de memoria histórica sin incluir  en ella a los pueblos olvidados y a sus gentes como víctimas de aquella política disgregadora habla mucho de lo que realmente los mueve.  




miércoles, 13 de diciembre de 2017

SOLEDAD

    


     


 ¿Convenís conmigo en que cuando una sociedad está  enferma sus síntomas  nos afectan a todos?  

  Pues hoy quiero llamar vuestra  atención sobre un padecimiento social del que deberíamos preocuparnos y ponerle remedio ya que  afecta a lo más sensible de la naturaleza humana: los sentimientos, esos que están presentes en casi todas nuestras decisiones y que son determinantes para nuestro equilibrio interno.

    Y no, no me refiero a quienes se empecinan en que todos vivamos de acuerdo con sus ideas, incluso  de sus  gustos y preferencias, esos que se empeñan en llevar a cabo toda una política de desinformación y adoctrinamiento para imponer su voluntad y mostrar lo propio como  la quinta esencia del bien y lo ajeno como el paradigma del mal, y  en su desvarío llegan a ser  tan cínicos que llaman fascistas a quienes no siguen sus dictados y pasan por alto que quienes obran con métodos fascistas son ellos. Toda  una escuela de perversión social que tiene consecuencias nefastas para la convivencia y la salud social, son como bombas de racimo, todo fundamentado  sobre falacias, pues haber nacido en un lugar determinado del mundo no puede utilizarse como argumento para nada, mucho menos para considerarse superior y por ello sentirse con derecho a imponer a otros sus fantasías políticas.

   No hace falta ser muy avispado para verles el plumero a los tales, sus mensajes no van dirigidos a la inteligencia, sino que  están concebidos para taponar o desdibujar esa vía,  pues saben que sus tesis no resisten el más somero de los análisis, concebidas para exacerbar  las emociones.  Y sí, es un problema de salud social, un problema que existe en la sociedad desde siempre y que el hombre no ha sabido resolver sino recurriendo a la guerra o a la violencia.  No creo que haga falta poner ejemplos, no hay más que darle un vistazo a la historia.

     El problema del que quiero hablaros  es un problema más cercano y personal, más humano, más vital, pues nos afecta de una manera mucho más directa.

   Enfrascados como estamos en “lo nuestro” no reparamos en el drama personal y familiar, a veces trágico,  que supone la separación matrimonial, por el trauma que supone para ambos cónyuges,  sus hijos y demás familia, y por las consecuencias que conlleva, que son muchas, pues cuando un matrimonio se rompe con él se rompen muchas cosas que ya nunca se podrán recomponer. No solo eso, sino que el fracaso matrimonial, que ya no es mera anécdota sino un verdadero problema social, va calando en la consciencia de nuestra juventud  que trata de buscar nuevas vías y formas de emparejarse que mitiguen  el trauma de la separación o le resten dramatismo, al tiempo que retrasan hasta edades casi imposibles traer hijos al mundo. Detrás de lo cual está el miedo a equivocarse y a fracasar.

    Sí, el miedo a comprometerse, ilusionarse  y a hacer proyectos de futuro para que, en un momento dado, todo se venga abajo por una infidelidad o por incompatibilidad de caracteres. Y lo malo es que, hasta que llegan a la conclusión  de que la mejor solución para ellos es separarse,  le han hecho vivir a sus hijos el infierno de las discusiones diarias y luego el trauma de la separación, que los marcará para siempre.  Separación que si es amistosa puede que el trauma no pase de ahí, pero si no lo es las consecuencias pueden ser devastadoras.

   Bueno, pues,  un problema de tamaña trascendencia social no se aborda como cabe esperar en una sociedad que aspira a mayores cotas de bienestar y justicia social y nivel de vida. Se  gastan millonadas en cosas innecesarias porque al político de turno le interesa que sea así para su mayor gloria personal, pero de los problemas reales de la sociedad, aquellos que inciden en la salud mental y emocional del ciudadano se olvidan o se marginan.

   ¿Alguien puede explicarme por qué no se estudia en los institutos este problema y se enseña a los jóvenes cómo superar una crisis de pareja y a superar el miedo al compromiso?  Si se sabe que la separación matrimonial y de pareja constituye un drama cuando no una tragedia, ¿por qué no se arbitran medios para reducir en todo lo posible sus nefastas consecuencias sociales, el drama personal y familiar que supone?

   Hay cosas que uno no entiende y estas es una de ellas. El daño inmenso que causa en el cuerpo social  las crisis de pareja y pareciera que la sociedad se resigna a que ese mal se enquiste y se convierta en endémico. ¿Por qué?

  A ver dónde están esos políticos a los que se les llena la boca de promesas de servir a los ciudadanos y resolverle sus problemas. Aquí tienen uno que nos los defraudará y que la ciudadanía sabría valorar en su justa medida, sobre todo  esa parte cada vez más numerosa de la población que sobrevive en soledad presos de la melancolía y mueren solos sin que nadie los eche de menos.
  


  

jueves, 30 de noviembre de 2017

EL JUICIO A "LA MANADA"







Quiero plantearos una cuestión. Veréis. Cuando una abogado asume la defensa de su cliente, una vez que ha analizado el delito o los delitos de los que se le acusa y los incardina jurídicamente en el tipo penal que corresponda y que más beneficie al acusado, establece su línea de defensa, es decir, la estrategia a seguir para conseguir la absolución o, si ello no es posible,  que la pena que le caiga sea lo más leve posible.  Esto es lo que hacen, con mayor o menor sofisticación, todos los letrados, que incluye tratar de desmontar los argumentos de la acusación, descalificar las pruebas o debilitarlas para suscitar dudas en el tribunal, conseguir que se contradigan los testigos a fin de que su testimonio no se considere  fiable y,  cuando hay víctimas, buscar la manera de culpabilizarlas de lo ocurrido o responsabilizarlas de alguna forma. Por último, tratar de presentar a su defendido o defendidos ante el tribunal  como personas que no representan ningún peligro para la sociedad, como “buena gente”, vamos, aunque algo desorientados por sus circunstancias personales, etc.   A rasgos generales es así como se afronta un caso. Luego, la habilidad y la experiencia del abogado también cuenta.

   Si habéis seguido el juicio que se ha desarrollado estos días atrás en Pamplona y que ya ha quedado visto para sentencia, en el que se juzgaba a los componentes de un grupo de jóvenes sevillanos que ellos mismos se autodenominan “La manada”, acusados de violar a una joven en los pasados Sanfermines, seguro que os llamado la atención la estrategia que ha seguido el abogado que los ha defendido, que no difiere en prácticamente en nada de la que he descrito en el párrafo anterior. Ha tratado de descalificar el video en el que se ve la supuesta violación que él ha calificado de “relaciones consentidas”, ha culpabilizado a la víctima de tales relaciones, puesto que en ningún momento dijo “no” a la pretensión de los jóvenes de tener sexo con ella, sino que adoptó una actitud pasiva, que en el video se vio como disfrutaba y que si denunció los  hechos fue porque vio como la grabaron y quería impedir que colgaran el video en las redes, etc., etc., Y por último presentó a sus clientes, primero como “imbéciles y patanes”, “que no son ningún ejemplo a seguir”, pero que no obstante “son buenos hijos”, puesto que trabajan y los que no, están buscando trabajo.  Como veis, toda una estrategia legal para conseguir que sus defendidos salgan absueltos.

   Pero la estrategia de este abogado tiene sus puntos débiles, aunque será el juez quien los valore. Para empezar, que la pasividad y el silencio de la joven los presente  el abogado como prueba de su consentimiento a tener sexo con los componentes del grupo no se sostiene, pues supone admitir que el dicho popular “quien calla otorga” es una prueba irrefutable de consentimiento, lo cual es una falacia. Dar por cierto que quien calla otorga sin tener en cuenta las demás circunstancias del hecho es faltar a la verdad, a saber, la juventud de la chica, que estaba bebida, que estaba sola, que ellos eran cuatro, que la metieron en un portal, que ella adivinó sus intenciones y supo que si se oponía sería mucho peor y que podría peligrar su vida…, y entró en shock, por tanto ese argumento no se sostiene.

  Tampoco se sostiene la presunción de que la joven denunció el hecho porque vio que la estaban grabando, pues no deja de ser eso, una presunción, y sobre una presunción no se puede descalificar una acción.

  Y tampoco ha sido muy inteligente presentar a los acusados, primero como “imbéciles” y luego como “buenos hijos”. Que los presentara como imbéciles perseguía que el juez viera en ellos débiles mentales, pues eso es lo que significa la palabra “imbécil”, pues si el juez aprecia en ellos “debilidad mental” puede ser una atenuante. Lo malo es que uno de ellos es Guardia Civil y otro militar, y esas profesiones están sujetas a un examen psicotécnico previo a su ingreso en el cuerpo, por tanto es otro argumento que se cae por su propio peso.  Y ya lo de “buenos hijos” es de estampida general, pues un buen hijo no hace aquello que podría disgustar a sus padres, y ya tenían antecedentes por un hecho similar, así que de hijos modélicos nada de nada.

  Por tanto, desde mi punto de vista, el juez les va a aplicar el artículo 180. 1 y 2,  del Código Penal, por lo que puede que le caigan entre 12 y 15 años, pues es de aplicación lo tipificado en el artículo 179.   

   El abogado lleva razón al calificarlos de imbéciles, no porque lo sean, sino porque se han portado como auténticos imbéciles.   


martes, 28 de noviembre de 2017

REVOLUCIÓN SEXUAL






  A la chita callando, con mayor o menor descaro, y las más  de las veces con total naturalidad, las nuevas formas de vivir el sexo se están manifestando de una manera cada vez más evidente.

  Lo hemos visto de una manera palpable en la nueva edición de Operación Triunfo, donde los participantes han abordado y debatido sobre el tema con total normalidad. Por si queréis comprobarlo por vosotros mismos aquí os dejo el enlace: https://www.vanitatis.elconfidencial.com/television/2017-11-27/operacion-triunfo-ot-revolucion-sexual-tve-video_1484449/

   Donde han ensayado el tema e intentado desentrañar las siglas LGTBIQ+,.

  No es baladí el tema, pues hasta ahora teníamos claro que existían homosexuales y lesbianas que ocultaban su condición hasta donde podían, y cuando ya se hartaban de ocultarlo decidían “salir del armario”, que es como se conoce  el hecho de «declarar voluntaria y públicamente su homosexualidad», que ya de por sí supone un desafío a la sociedad y un acto de rebeldía  personal ante lo injusto. Ha habido casos realmente llamativos.

   Hasta ahora solo conocíamos, al menos en lo que a mí respecta, las siglas LGTB, sigla que se corresponde con las iniciales de las palabras  Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales.  Pero en los últimos años se han ido añadiendo nuevas iniciales a la sigla, como la de las personas Intersexuales, Queer, Pansexuales y Asexuales, dando origen a la sigla LGTBIQPA.  Esta tendencia a añadir más siglas  ha dado lugar a la adición del signo de la suma +, que incluye cualesquiera otra tendencia sexual, con lo que la sigla completa quedaría LGTBIQPA+, que incluiría, por ejemplo, a los hermafroditas y otros.

   El término “queer” es el más desconocido, y viene a significar “raro” en sentido peyorativo, pues se trata de individuos que no son gays ni heterosexuales.

   En definitiva, que detrás de este movimiento heterogéneo de personas de diferentes sensibilidades y tendencias lo que late es un ansia de libertad sexual reprimida durante siglos y que hoy brota con una fuerza inusitada e imparable en el marco de las democracias occidentales, pues en otras sociedades donde la democracia es solo un sueño siguen encerrados en el armario.

  Esta realidad en sí no debería ser ni mala ni buena, es lo que es, pero como toda revolución cambiará muchas cosas, y no todas para bien. Lo que me pregunto es si acabará como todas las revoluciones que en el mundo han sido, es decir, mal, o esta se instalará en nuestra sociedad como algo normal sin que nadie se escandalice por ello. A más de uno le repugnará ver besarse a dos tíos en la calle, de acuerdo, pero es mucho más repugnante marginarlos porque su manera de sentir es diferente a la nuestra y obligarlos a la clandestinidad cuando no  al suicidio.


  Si aspiramos a una humanidad más justa todos hemos de tener cabida en ella, todos debemos disponer de nuestro espacio vital para llevar cabo nuestro proyecto de vida con el único límite de la ley.  

lunes, 27 de noviembre de 2017

AMOR Y ODIO

   
    



Que las relaciones humanas están basadas en el equilibrio existente entre el amor y el odio es una verdad difícil de desmontar. Ambos sentimientos se solapan mutuamente y unas veces se manifiesta uno y otras el otro. Según corresponda o venga a cuento. Pasa hasta en las mejores familias y en los más modélicos matrimonios,  así que imaginaos entre compañeros de trabajo o colegas. Ni siquiera los mejores amigos están libres del dichoso binomio.  

   En el ámbito de la política se manifiesta de manera más clara porque en ella hay mucho intereses creados y se tiran a degüello, por lo que no es extraño ni mucho menos constatar que los mayores enemigos de un político no los tiene en el partido rival, sino en el propio.  

  Ayer, quien viera el “Chester” y prestara atención a las respuestas de  María Teresa Campos a las preguntas de Risto Mejide comprobaría que la ecuación que comento es correcta. No podía la televisión quedar al margen de las premisas que presiden toda relación humana bien entendida, pues el amor de quienes trabajan en ella de compañeros no impiden que se odien, sino todo lo contrario. Lo puso de manifiesto la Campos de una manera clara al hablar de su compañera de profesión y fatigas televisas Ana Rosa Quintana, de la que no tuvo empacho en decir que es un mala compañera, pues no dudó en firmar un contrato para Antena 3 antes de que ella saliera de la cadena. Y le sentó mal, claro.  Y ahora va y lo suelta, libre ya de responsabilidades profesionales, cuando se siente libre de hacer y decir lo que le dé la gana sin que le importen las represalias.

   Sin embargo, ello no obsta para que a continuación afirme que ella quiere mucho a Ana Rosa Quitana, pero que una cosa no quita la otra.  Los ingredientes necesarios para que los medios metan baza y traten de enfrentarlas, que es lo que han hecho o tratado de hacer, pues eso vende. Lo que pasa es que ambas son sabias y saben sobrellevarlo.

   Pues así es la vida, hoy te quiero y mañana te mando a la mierda o te echo en cara que no estuviste a la altura cuando te necesité, etc., etc.

   El problema es cuando se rompe el equilibrio, pues  entonces estalla el conflicto, que es lo que ha pasado en Cataluña porque a los independentistas les ha interesado ir atizando la llama del odio contra España y todo lo español.  Y ha pasado lo que ha pasado,  y lo que seguirá pasando si no se evitan las causas que lo propician, causas artificiales sin duda, de ahí lo necesario y vital que es desmontar el falaz discurso nacionalista que basa en el odio su estrategia para llevar a cabo sus fines, palmariamente ilegítimos, pues pretenden decidir por ellos solos lo que nos afecta a todos. 

  Nos armaremos de paciencia. 
  
 

  

jueves, 23 de noviembre de 2017

¿QUÉ ES LO IMPORTANTE?







  Uno a estas altura no sabe que es lo importante para estar al día de lo que pasa. Pareciera que lo importante es lo que ocurre a nivel político, eso que se cuece en la Carrera de San Jerónimo de Madrid, donde los padres de la patria pareciera que debaten sobre el bienestar de España y los españoles, cuando en realidad cada cual lo que trata es de arrimar el ascua a su sardina, excepción hecha de los independentistas, que esos son de otra guerra y van a lo suyo,  destruir la imagen de España, para lo cual no les importa destruir la de Cataluña, pues total, como los van a seguir votando no se recatan en mostrar sus miserias. 

   Lo mismo podría decirse de Podemos, partido que presume de ser desleal a las instituciones y  que están al acecho de que se caiga algún testero de una fachada para recoger lo que caiga detrás. Menuda tropa. 

   Pero también es importante lo que publican los periódicos, pues suelen darle un repaso a la actualidad en general, solo que los periódicos también tienen sus pozos negros donde esconden su mierda; saber llegar a ella es necesario para saber si lo que publican es objetivo o simplemente se adecua a sus intereses, pues lo que prima  no es lo que de verdadero tenga la noticia, sino el morbo que despierte, pues es bien sabido que la verdad pura y dura no vende, lo que vende es la mentira, eso sí, bien elaborada para que parezca verdad. 

  Y así, noticias en apariencia inanes ellos las presentan como cosa de interés social, cuando en realidad solo persiguen vender papel o atraer visitas a su web.  De tal forma, hoy leemos como una discusión matrimonial  entre Piqué y Shakira en un restaurante barcelonés, del  que dan el nombre, ubicación  y alguno de sus platos más emblemáticos, es considerada noticia de interés. 

  El mismo caso que la noticia publicada  que nos informa que David Bustamante  y Paula Echevarría han discutido porque los dos quieren que su hija Daniella pase la Nochebuena con ellos, para luego decirnos que llegaron a un acuerdo y que la niña pasará la Nochebuena con su mamá y la Nochevieja con su Papá. Tiene huevos la cosa.

  Más serio es el asunto de las agresiones sexuales. Esto sí que saben explotarlo los periódicos bien para mantener en vilo al lector. El juicio que se está celebrando para juzgar a los integrantes de ese grupo de sevillanos que ellos mismos se autodenominan “La manada” genera toda una serie de noticias sabiamente dosificadas, no para informar realmente de lo que está más claro que el agua, sino para generar morbo que es lo que vende. Así, se hacen eco de declaraciones subjetivas que responden a la estrategia de culpabilizar a la víctima para salvar a los agresores. Así, en OK Diario podemos leer que Jesús Pérez, el abogado de los presuntos agresores de la joven, ha sugerido que la chica denunció no porque la hubiesen violado, sino porque la habían grabado. La cuestión es enfangar todo lo más que se pueda las noticias para desinformar y la gente desee “informarse” sin conseguirlo nunca.

  Seguiremos informando.




martes, 21 de noviembre de 2017

MENTIR, MALDITOS, MENTIR







    Está claro que lo que hoy atrae y se lleva es la mentira. Si quieres llamar la atención, miente. Si quieres ser un "influencer", miente. Si quieres tener decenas de miles de seguidores en las redes, miente, si quieres ser alguien en política, miente, si quieres abrirte paso en la vida, miente, si quieres vender, miente.. Y así podría seguir hasta el infinito. 

   Ha llegado a ser de tal magnitud esta verdad que la mentira invade sin pudor todos los ámbitos de la vida. La más sorprendente,  y preocupante,  es la de un bloguero, un tal Oliver, que afirma en Youtube sin ruborizarse que la tierra es plana, y se ha atrevido incluso a contradecir al respecto a Pedro Duque, que le ha preguntado incrédulo si de verdad hay alguien hoy día que crea que la tierra es plana. 

   Bueno, pues a pesar de ello, o tal vez por ello, este bloguero tiene casi 90.000 seguidores. Seguro que ha copiado las técnicas de los independentistas. Aunque a decir verdad tienen donde documentarse. 

   Así que ya lo sabéis, si queréis ser alguien en la vida,incluso llegar a ser presidentes de los EE.UU, mentir. No os privéis del placer de mentir y que vuestra mentira esté a la altura de vuestro ingenio. Disfrutaréis como enanos y comeréis caviar. 


   Por si acaso os interesa el tema:  ¿Habéis oído hablar de la "posverdad", ese palabro que al parecer no es nuevo y que está detrás del triunfo del Brexit y del de Donald Trump? Me he quedado de piedra cuando he sabido su significado, no porque me haya escandalizado, sino porque me ha confirmado en mis temores. Sobre semejante término se pronunció el año pasado el filósofo José Antonio Marina en "El Confidencial", y nos da su significado: "situación en que las emociones y creencias personales influyen más en la formación de la opinión pública que los hechos objetivos”. Es decir, que lo que significa es que "una falsedad continúa siendo aceptada a sabiendas de que es una falsedad, y se toman decisiones basándose en ella, porque no se considera importante que lo sea". Por eso ha triunfado el Brexit y ha ganado Donald Trump cuando nadie lo esperaba. Por eso el independentismo ha llegado donnde ha llegado. Desde luego, el artículo no tiene desperdicio y pone los pelos de punta. 

miércoles, 12 de julio de 2017

DOS DÍAS







Hay algo que empieza a ser preocupante, que en realidad lo es, en esta infame sociedad consumista y competitiva que te obliga siempre a dar de ti el cien por cien, a cumplir con tu objetivo de productividad y eficiencia, y si no lo consigues ya está tu jefe encima dándote un toque de atención, lo que no hace sino aumentar aún más tu estrés, y el estrés es una enfermedad, no lo olvidemos. Sin embargo, si le pides a tu jefe que te dé un par de días para recuperarte mentalmente de la presión soportada antes de caer definitivamente enfermo y regresar nuevo, lo más seguro es que te haga la peineta después de mirarte como si fueras un bicho raro. Y si ve que decaes, que la depresión se va instalando en ti inexorablemente, amenazará con despedirte.

   Esta actitud, el no reconocer el agotamiento mental como una enfermedad que puede llegar a ser grave, está provocando situaciones dramáticas, pues se tiende a pensar que las enfermedades de la mente no son enfermedades, como si la mente no fuese un órgano más del ser humano como lo es una pierna o un brazo. No es extraño, por tanto, que en España haya más de un millón de personas con depresión que tal vez no hubiesen caído en ella si el enfermo o la enferma supiesen que su jefe les daría un par de días de descanso cuando sientan que su mente está llegando al límite. Esto es injusto, muy injusto, pues puede destruir a un ser humano.


  Me estoy refiriendo a trabajos que, por sus características, sometan al trabajador a una tensión constante, que le exijan un gran esfuerzo mental para desarrollarlo, no a cualquier trabajo. Humanizar el trabajo en este sentido daría excelentes resultados para trabajadores y empresarios. 

sábado, 10 de junio de 2017

SOLO ANTE EL PELIGRO

  


   


   La primera vez que vi la inolvidable película "Solo ante el peligro" yo era un niño, y no, no la entendí, no es una película para niños, pero la vi,  hay cosas que hay que ver y libros que hay que leer aunque no se entiendan, es mucho peor no ver nada ni leer nada, pues algo siempre se queda. 

   Pero la he visto ya de adulto, y  más de una vez. Es una de esas películas que te traspasan, que te ponen la piel de gallina, que te entristecen y al mismo tiempo fortalecen tu fe en el hombre, porque de lo que te habla esta cinta es de eso, de la miseria y grandeza del hombre,  puesta de manifiesto en la cobardía del pueblo que le da la espalda a su sheriff, y en la valentía de este, que se enfrenta solo a la muerte.  Y lo hace además, no porque tenga obligación legal de hacerlo –él ya no es sheriff- sino porque siente que esa es su obligación, hasta el punto de que su propia esposa le da la espalda.  

   Son muchas las lecciones que podemos extraer de esta  extraordinaria cinta, pero de entre todas me quedo con una: cuando lo que está en juego es nuestra dignidad no esperemos que sean los demás quienes nos la den,  somos nosotros quienes hemos de ganárnosla sin ayuda de nadie, pues los demás tratarán de quitárnosla para justificar su indignidad. Ver películas como esta oxigena el espíritu. 

   Tal vez extrañe que  traiga a colación una película que se rodó en el año 1952, que ya ha llovido desde entonces,  pero si es así  no debería, pues sigue teniendo plena actualidad y valores éticos como para mencionarla en cualquier contexto, incluso  sin venir a cuento.

  No obstante,  la traigo porque el heroísmo que despliega la figura del sheriff, que interpreta de manera magistral Gary Cooper, me recuerda al heroísmo ciudadano de nuestro compatriota Ignacio Echeverría, que en viendo como los terroristas asesinos de Londres atacaban a una chica armados de cuchillos,  salió en su defensa armado de un monopatín sin pensar en otra cosa que en socorrerla, gesto que le costaría la vida, pero que salvó otras muchas. 

   Hay que descubrirse, pues de gestos como el de Ignacio está necesitado el mundo, de personas como Ignacio está necesitada esta sociedad cobarde y egoísta, pues si hubiera muchos como él ya habríamos ganado la batalla, ya habríamos hecho huir a los malos. Él es el ejemplo a seguir, pero desgraciadamente lo seguirán muy pocos, como no lo siguieron sus amigos a los que yo no voy a juzgar, son ellos los que tendrán que preguntarse si pudieron salvarle la vida si lo hubiera secundado, si junto a él se hubieran enfrentado al mal. 

  Has muerto, Ignacio, pero en nuestros corazones serás inmortal. 
  
  

   

lunes, 11 de enero de 2016

PATÉTICO



   Buenos días, amig@s: no sé si vosotros habéis sentido lo mismo que yo cuando he visto a la infanta Cristina sentada en el banquillo de los acusados. No sé si es pena, tristeza, decepción, indignación, conmiseración…, o una mezcla de todas esa cosas a la vez. A mí, que la infanta sea juzgada finalmente o no me da igual, ya lo ha sido, la infanta, simplemente, no debería estar en ese banquillo, no debería haber dado lugar a esa humillación, una humillación que nos alcanza a todos. A nadie se le oculta que ella debería haber estado más pendiente de las actividades delictivas de su marido y cortarlas de raíz;  luego, divorciarse de él. Y no lo ha hecho, suficiente para que hoy la institución de la Corona quede manchada y su mancha sea un baldón que nos afecta a todos. Lamentable. Tal vez ella no vaya a la cárcel, pero su marido sí va a ir. ¡Pobre infanta! Y todo por querer vivir por encima de sus posibilidades, que eran envidiables ¡Qué vergüenza! ¿Y sabéis qué es lo peor? El golpe bajo que esto supone para nuestra maltratada moral. ¡Maldita sea!

domingo, 27 de diciembre de 2015

COMO SI FUERA LO QUE NO SOY






     Seguramente el mayor problema del hombre es que se ha debatido siempre, y lo seguirá haciendo, entre lo que es y lo que debiera ser, que lo ha llevado a cometer todo tipo de errores, locuras, injusticias y algún que otro acierto.

   El concepto de igualdad es uno de esos sueños que el hombre ha alimentado desde antiguo, motivado sin duda por la injusticia que supone que unos pocos gocen de todos los privilegios mientras muchos de ninguno, situación que, por no haber sabido corregirse, ha propiciado todo tipo de revoluciones, las más cercanas a nosotros y las más trascendentes fueron  la burguesa de 1789, conocida como la Revolución Francesa,  y más tarde la Revolución de Octubre de 1917, la de los bolcheviques,  que trajo la dictadura del proletariado, antesala del paraíso igualitario que terminó en pesadilla.

   Desde entonces ha llovido, ¿y qué ha quedado? Se ha implantado la democracia más o menos formal en gran parte del mundo, se han reconocido derechos y libertades formales, se ha reconocido la igualdad de todos ante la ley y se ha avanzado algo en el terreno de la justicia y el orden y en el bienestar social, pero en lo esencial seguimos estando donde estábamos: no somos iguales. No somos iguales en muchos aspectos, ni siquiera genéticamente lo somos, somos seres humanos, en eso sí estamos de acuerdo, pero luego cada uno es cada uno. O cada una, que es a lo que voy.

   Una de las luchas más recurrentes y persistentes de las distintas organizaciones que han abrazado la bandera de la igualdad ha sido la de conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, de ahí nació el feminismo y demás movimientos culturales,  políticos, económicos y sociales, que luego se han concretado en multitud de diferentes feminismos. O sea, que pese a perseguir todos la misma meta cada cual lo hace a su forma, lo cual debería bastar para comprender que la igualdad es una utopía.

   El problema que yo veo en esto de la igualdad, que está muy bien, pues no se entendería que el hombre tuviera más derechos que la mujer por el simple hecho de ser hombre, es que aquí también se confunde el ser con el deber ser, cuando la realidad es que somos como somos y no podemos ser de otra manera. Si algo iguala a hombres y a mujeres es que son seres humanos, en esto no hay discusión posible, pero ¿qué caracteriza a un ser humano?: La contradicción. Todos buscamos lo mismo, la felicidad, pero cada cual la busca a su manera, y ahí ya empiezan los problemas que afectan a la propia responsabilidad, pues si bien nadie niega  que hombres y mujeres tienen derecho a buscar la felicidad,  si no son responsables y no ponen límites esa búsqueda la convertirán en una causa de infelicidad.

   Por tanto, podemos decir que somos iguales, pero en la práctica somos como somos, cada uno es cada uno, la mujer es la mujer y el hombre es el hombre. Y esto, mientras no seamos responsables, siempre será así.

  Podemos argüir que hay causas que nos hacen ser responsables por encima de nuestras particularidades. Puede ser que las haya, pero no nos engañemos, a la hora de la verdad arrimaremos el ascua a nuestra sardina aunque nos quememos. Ahí tenemos, sin ir más lejos, la situación creada en España después  de las elecciones del 20D, en que lo que debiera imponerse es  la responsabilidad de todos para hacer gobernable el país teniendo en cuenta los intereses generales de todos los españoles, pero como todos quieren el poder para imponer su programa y disfrutar de los privilegios que otorga el poder, su sentido de la responsabilidad no va más allá de manifestar su predisposición al diálogo, pero ni el PSOE de avendrá a pactar con el PP, ni Podemos permitirá que el PSOE gobierne con su apoyo si no acepta sus postulados programáticos, ni por supuesto Ciudadanos apoyaría un gobierno de PSOE-Podemos si estos no renuncian a las líneas que son básicas para ellos y tabú para aquellos.  Y como no se pondrán de acuerdo habrá que ir a nuevas elecciones, pues la única forma de que no las haya es que PP y PSOE pacten un acuerdo. Y no lo harán porque para el líder del PSOE Rajoy es un “indecente” y para Rajoy Sánchez es un “miserable ruin”. Y mientras los nacionalistas y demás fuerzas anti sistema frotándose las manos de gusto. ¿Dónde está el sentido de la responsabilidad? 

  Así que podemos seguir diciendo que somos iguales, pero cada uno es cada uno.

    
   
  

jueves, 9 de abril de 2015

MUJERES






    Mujeres, la realidad es que no podemos  pasar sin ellas. Es tal vez en esta verdad  donde se apoya  el mito de que son nuestra otra mitad.  No es cierto, en esta vida cada cual va  lo suyo y si no se respeta esto, si sus individualidades no cuadran, no hay pareja.

     Los antiguos sabían mucho de esto, pero la inteligencia y la sabiduría fallan a la hora de juzgar a las mujeres.  Las soluciones  que se han propuesto para tratar de conjurar los peligros que supone la infidelidad de la mujer se han centrado en controlar su vida y asignarle un roll secundario en la vida social,  partiendo del manido dicho popular “quien evita la ocasión evita el peligro” que, llevado a sus últimas consecuencias, resultaría que toda actividad humana, incluso no hacer nada, es un peligro. Otra estupidez mayúscula, pues de esta filosofía se han derivado todo tipo de abusos encaminados todos a sojuzgar a la mujer, provocando con ello más sufrimiento en la sociedad. Les pusieron un velo y ocultaron su rostro y su figura, las encerraron en casa, les prohibieron salir a la calle solas…, pura hipocresía que provocó tragedias como la que narra Fernando de Rojas en La Celestina, paradigma de la necedad humana, que pone todos los medios para impedir que algo ocurra y  lo que consigue es provocarlo.  De la situación de la mujer en el mundo árabe, mejor dejarlo.

     Pareciera que los hombres, a lo largo de la historia, hubieran hecho de su despecho contra la mujer toda una doctrina adrede para oprimirla por el mero hecho de serlo, ubicando su honor en ellas, creyéndose su propia mentira y, para justificarse, llegaron a apoyarse en la misma Biblia que interpretaron a su modo, a medida de sus intereses.  Uno se avergüenza de ser lo que es cuando lee la historia y comprueba el trato degradante e inhumano a que ha sido sometida la mujer por los estamentos de poder a la que responsabilizaron de todos los males de la sociedad para ocultar sus miserias y salvaguardar su mancillado  honor. Si en algún aspecto de la vida puede evidenciarse lo infinita que es la estupidez humana es en el modo en que el hombre ha intentado resolver el problema de la relación con la mujer, pues no ha sabido encontrar otro camino que el de pisotear su dignidad para garantizar la suya.

   Debido a la enorme influencia que adquirió la Iglesia católica tras la caída de Roma, el matrimonio se instituyó como un sacramento en el que se le asignaba a la mujer el peor papel, pues habría de sacrificarse para que el hombre brillara.  Fue la forma que se impuso en occidente y que luego se extendió a casi todo el mundo,  pero lo común era que la mujer siempre ha estado sometida a la voluntad del hombre en todo momento y sujeta a sus caprichos. Sobre esta injustica se ha apoyado la estabilidad familiar y su funcionamiento.   Si la mujer fallaba el matrimonio se venía abajo y la familia se deshacía, solo que antes la mujer tenía que aguantar, no podía separarse de su marido, y si fallaba en su papel ya sabemos lo que le ocurría.

   Hoy no podemos afirmar de forma categórica que esta sociedad sea más justa que aquella,  pues la justicia tiene mil caras y la injusticia  se da en todas las sociedades y en todas las épocas, pero al menos, sobre el papel, la mujer hoy goza de unos derechos que jamás antes le habían sido reconocidos. En esto, al menos, sí hemos avanzado, pero en lo esencial estamos donde estábamos, hemos aprendido poco a convivir, seguimos siendo presa de los mismos pecados, sabemos más, pero no somos mejores –como ejemplo de ello, los que llevaron a cabo el genocidio judío leían a Shakespeare y Platón, y su jefe, Hitler, leía a Schopenhauer y a Nietzsche, y Stalin, tal vez el mayor criminal de la historia, leía de todo, era poeta y escritor, un hombre culto en definitiva, y sin embargo un asesino frío y calculador que cuando agonizaba, por puro miedo, nadie se atrevió a acercarse a él. Ni siquiera su médico-.

       La mujer, pues,  sigue siendo explotada de una forma u otra, es utilizada por organizaciones criminales sin escrúpulos que la prostituyen para su lucro personal, es discriminada en el trabajo, sigue recayendo sobre ella el mayor peso de la educación de los hijos y su cuidado, sigue soportando la prepotencia del hombre y su maltrato que llega hasta quitarle la vida cuando el vínculo que los unía se rompe.  Es decir, que el hombre ama a la mujer al mismo tiempo que le otorga un estatus inferior, y esta realidad, cuando se pone de manifiesto, provoca el drama, la separación traumática y, a veces, la tragedia.  Así ha sido a lo largo de la historia.   Cuesta trabajo creer que se pueda amar a una mujer y al mismo tiempo maltratarla. Así de contradictorios  y duales somos.