martes, 21 de noviembre de 2017

MENTIR, MALDITOS, MENTIR







    Está claro que lo que hoy atrae y se lleva es la mentira. Si quieres llamar la atención, miente. Si quieres ser un "influencer", miente. Si quieres tener decenas de miles de seguidores en las redes, miente, si quieres ser alguien en política, miente, si quieres abrirte paso en la vida, miente, si quieres vender, miente.. Y así podría seguir hasta el infinito. 

   Ha llegado a ser de tal magnitud esta verdad que la mentira invade sin pudor todos los ámbitos de la vida. La más sorprendente,  y preocupante,  es la de un bloguero, un tal Oliver, que afirma en Youtube sin ruborizarse que la tierra es plana, y se ha atrevido incluso a contradecir al respecto a Pedro Duque, que le ha preguntado incrédulo si de verdad hay alguien hoy día que crea que la tierra es plana. 

   Bueno, pues a pesar de ello, o tal vez por ello, este bloguero tiene casi 90.000 seguidores. Seguro que ha copiado las técnicas de los independentistas. Aunque a decir verdad tienen donde documentarse. 

   Así que ya lo sabéis, si queréis ser alguien en la vida,incluso llegar a ser presidentes de los EE.UU, mentir. No os privéis del placer de mentir y que vuestra mentira esté a la altura de vuestro ingenio. Disfrutaréis como enanos y comeréis caviar. 


   Por si acaso os interesa el tema:  ¿Habéis oído hablar de la "posverdad", ese palabro que al parecer no es nuevo y que está detrás del triunfo del Brexit y del de Donald Trump? Me he quedado de piedra cuando he sabido su significado, no porque me haya escandalizado, sino porque me ha confirmado en mis temores. Sobre semejante término se pronunció el año pasado el filósofo José Antonio Marina en "El Confidencial", y nos da su significado: "situación en que las emociones y creencias personales influyen más en la formación de la opinión pública que los hechos objetivos”. Es decir, que lo que significa es que "una falsedad continúa siendo aceptada a sabiendas de que es una falsedad, y se toman decisiones basándose en ella, porque no se considera importante que lo sea". Por eso ha triunfado el Brexit y ha ganado Donald Trump cuando nadie lo esperaba. Por eso el independentismo ha llegado donnde ha llegado. Desde luego, el artículo no tiene desperdicio y pone los pelos de punta. 

UN MAL HIJO






    Aquel padre trataba de hacerle comprender a su hijo que todas las decisiones que había tomado en su vida no lo habían conducido a ninguna parte, que siempre volvía al punto de partida por su equivocada manera de entender la realidad.  Por eso era lo que era y estaba  donde estaba.    

 —¡Y encima pretendes darle lecciones al mundo! –le reprochó finalmente con amargura.   

   —El mundo necesita de muchas lecciones, papá –respondió el hijo con un rictus de cansancio en su rostro-, pero llevas razón, como hijo te he decepcionado,  y reconozco que, pese a tus carencias personales, eres un buen padre, pero ese punto de locura que me anima en pos de lo imposible, y que tú no puedes entender, es lo que me mantiene vivo y me permite vadear la depresión y  conservar mi dignidad, para que no te culpes de nada.

  

   

lunes, 20 de noviembre de 2017

QUÉ HACER CON LA MIERDA DEL MUNDO


   


    En la vida está uno obligado a aprender día a día de la vida, como diría el poeta, golpe a golpe, verso a verso. Yo he tenido que aprender a ser "malo" para poder ser "bueno". No es ninguna contradicción, al contrario, en el sentido de que cuando la vida da razones para llorar, hay que saber buscar razones para reír y que nadie pueda borrar tu sonrisa. Ello a pesar de que vivimos en un mundo que cada vez me gusta menos. 
   
   Un mundo en el que se vende la intimidad  no es un mundo sano.

   Un mundo en el que cualquiera puede invadir tu intimidad,  no es un mundo seguro.

   Un mundo en el que no se respeta nada, que lo que prevalece en él es egoísmo y el interés particular, no es mundo grato. 

  Un mundo en el que cada cual va a lo suyo, no es mundo con futuro. 

  Un mundo en el que el poder abusa, adoctrina y miente no es un mundo justo.

   No, no me gusta este mundo. Pero no tengo donde ir, no conozco otro mejor, así que lo único que puedo hacer es tratar de mejorarlo en lo que de mí dependa, que cuando me vaya pueda decir que he limpiado más que he ensuciado. 

   Una forma de hacerlo es utilizar la mierda que dejan los que ensucian el mundo para abonar mi jardín. 

martes, 3 de octubre de 2017

¿FE EN EL HOMBRE?








   ¿Fe en el hombre con lo que está cayendo? Ni de coña. La fe que se puede tener en el hombre es la que uno tiene en sí mismo para intentar ser hombre. Creo más en el perro que ha salvado 29 vidas en el terremoto de México que en esos jóvenes que han evitado un suicidio en Londres. Así de triste es la cosa. Y no es que yo le reste valor a ese bello gesto que yo emularía sin pensarlo, pero no es con gestos aislados como el hombre se gana el derecho a que se tenga fe en el hombre.

   Cuando veo que hay padres que se llevan a sus hijos, niños de corta edad, a utilizarlos como escudos contra la Policía,  a los que se adoctrina en el odio y la xenofobia a lo español ¿cómo se puede creer en el hombre? ¿Se puede creer en el hombre que es capaz de llevar al desastre a una nación por ocultar sus miserias? ¿Se puede tener fe en el hombre que es capaz, mediante técnicas de marketing político y cultural, imbuir en un millón de personas el odio a España y la xenofobia a los españoles? Porque el día que se descubra lo que realmente hay detrás de la criminal actitud de los que gobiernan Cataluña muchos catalanes de buena fe se darán de cabezazos contra la pared, al saberse utilizados obscenamente para que ellos, sus gobernantes,  salven su pellejo por su pésima gestión y su latrocinio.  

   Todos nos esmeramos en  representar la comedia de la vida, de que  somos buenas personas y ejemplares ciudadanos,  pero  en absoluto lo somos, de hecho nadie es bueno porque no sabemos qué es ser bueno, ni para qué sirve ser bueno, de hecho, ser “bueno” puede ser hasta contraproducente.  Ahí tenemos a nuestro ínclito Presidente señor Rajoy que ha confiado en lo que alguien le ha dicho de que no iba a pasar nada y mirad si ha pasado, con lo que tenemos que darle la razón a Freud cuando dijo que «los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad». Así que hala, a soñar, que no cuesta nada y pensar que lo de Cataluña lo va a arreglar la bondad y la buena fe. 

   Nos esforzamos por convivir,  por disimular nuestras pasiones, reprimimos  nuestros impulsos más primarios,  ayudamos a los demás como forma de ayudarnos a nosotros mismos, nos relacionamos unos con otros para no enloquecer, para disimular que no nos soportamos ni a nosotros mismos.., pero enfrentados a la realidad de la vida cada cual va a lo suyo, esto no hay quien lo cambie, y la realidad de la vida es que hay que ganarse el pan. Esta realidad es que han sabido explotar muy bien los nacionalistas  inculcando ideas tóxicas en los catalanes, pintándoles una arcadia feliz en su Catalonia y demonizando a España, la nación represora de las libertades catalanas.

   Siempre estaremos solos, siempre nos acompañará la angustia de la existencia, siempre buscaremos maneras de resistir, siempre buscaremos enemigos para justificar nuestros actos, y cuando todo nos falla nuestra única opción es poner nuestra fe en Dios si creemos en él, porque sabemos que el hombre jamás se puede confiar. ¿Cómo se puede creer en el hombre si su estupidez no tiene límites? ¿Cómo se puede creer en ese hombre que predica una cosa y hace la contraria? Ahí tenéis el ejemplo de la izquierda de nuestro maltratado país, de ese partido llamado “Podemos”, que se manifiesta contra la xenofobia y el machismo y se alía con el nacionalismo excluyente y xenófobo que pretende destrozar a España sin pudor. ¿Y ellos son los que se tienen por patriotas? El patriotismo es el amor a la patria y ellos rezuman odio.  ¿Y sabéis por qué? Porque la derecha les ha ocupado espacio y los ha dejado sin argumentos, y para compensar se arriman a lo más rancio y ruin del planeta.  ¡Si Marx levantara la cabeza! Ahí tenemos a  la señora Colau, que tanto habla de defender derechos y democracia y a la que no importaría que España se vaya al carajo, debería aprender del activismo del PP y del PSOE en el País Vasco durante los años en que la banda etarra tenía secuestrada a la sociedad vasca mediante el terror. ¡Eso sí era defender la libertad y la democracia jugándose la vida! Y no ella, una recién llegada que se tutea con los  afines a Bildu y reciben a Otegui como un hombre de paz en Cataluña y llaman fascista a Juan Manuel Serrat.  Así que lecciones de democracia, ninguna, señora Colau. De tener fe en  usted y sus postulados, mucho menos, señora.

   Tendríamos hoy un poco más de fe en el hombre si el PSOE se hubiera sacudido sus complejos y hubiera formado gobierno de coalición con PP y Ciudadanos, pero ni siquiera fue capaz de votar en el Congreso el apoyo el Gobierno en el conflicto catalán. Si hubiera tenido visión de futuro y Sánchez fuera un hombre de Estado esa coalición se hubiera producido y se hubiera evitado que llegáramos  a esta situación de angustia e incertidumbre, y hoy no estaría dividido y sería un partido en el que confiarían los españoles. Pero prefirieron arrimarse a Podemos y “entender” a los soberanistas que odian y menosprecian  a España antes que aliarse con el PP porque es un partido corrupto, ¡como si ellos fueran inocentes! Lo que pasa es que su líder no es líder de nada, es un inepto, un hipócrita. ¿Fe en el hombre? Desde que Hobbes, en un alarde de lucidez lo calificara como un lobo para el hombre la fe que pudiéramos tener en él se vino abajo.  Por eso inventó a Dios y los que acabaron por no creer en él  inventaron el comunismo.  


   Es en estos casos, en estos momentos de angustia e incertidumbre, cuando se manifiesta en toda su crudeza la soledad del hombre, de ese hombre que sufre y se angustia cuando mira a su alrededor y se sabe solo.  Si nuestros políticos no saben solucionar el conflicto de Cataluña, y hasta ahora no han sabido hacerlo ni parece que tengan las ideas claras de cómo hacerlo, tal  vez España debería echarse a la calle y que su clamor se levante por encima de su incompetencia y les digamos que lo arreglen ya y sino que se vayan y dejen paso a otros.  

viernes, 14 de julio de 2017

REIVINDICACIÓN DE LA SENCILLEZ






¡Ah, los actos sencillos! El origen de la corrupción reside precisamente en que menospreciamos los actos sencillos y cotidianos propios de una vida sencilla y tendemos a buscar lejos lo que tenemos a mano, y como no lo encontramos y vemos que otros con menos méritos lo tienen no dudamos en vender nuestra alma al Diablo con tal de conseguir lo que honradamente sería imposible, equivocada ambición que nos impide hacer bien las cosas y nos aleja de nosotros mismos, y cuando las cosas no se hacen bien tratan de justificarse de cualquier manera o se justifican con las reprochables conductas de otros, así es como se pierden de vista los valores y se tiende a valorar más el envoltorio que el contenido mientras se disimula todo lo contrario, terreno abonado para el descontento general, pues si quien tiene la obligación de actuar bien actúa mal los que no han participado del pastel y aspiran, como los demás, a repartirlo ellos, explotan el descontento social atacando al sistema que lo ha hecho posible envueltos en la bandera de la igualdad y de la justicia social, o de cualquier otra idea que cumpla el propósito, pues se sabe de antiguo que ni la igualdad ni la justicia existen, pero siguen enganchando a los ingenuos y a los resentidos, cuando lo que le hace falta a esta infame sociedad de consumo es disciplina y educación y le sobran salvapatrias y demagogos que solo ambicionan el poder porque se saben débiles y cuando lo tienen sucumben a su propia debilidad, pues cuando llegan a él generalmente no lo ejercitan atendiendo al interés general, sino a los particulares de su ideología, de la que creen, como si fueran dioses, que es la panacea de los problemas de la sociedad, de ahí que su objetivo sea imponerla, actitud similar a la de los yihadistas sin llegar a su brutalidad. 

   Y habrá quien diga que no es ciego el que no ve sino el que no quiere ver. Yo llamo a eso cinismo social. Que tengáis unas felices vacaciones.

miércoles, 12 de julio de 2017

DOS DÍAS







Hay algo que empieza a ser preocupante, que en realidad lo es, en esta infame sociedad consumista y competitiva que te obliga siempre a dar de ti el cien por cien, a cumplir con tu objetivo de productividad y eficiencia, y si no lo consigues ya está tu jefe encima dándote un toque de atención, lo que no hace sino aumentar aún más tu estrés, y el estrés es una enfermedad, no lo olvidemos. Sin embargo, si le pides a tu jefe que te dé un par de días para recuperarte mentalmente de la presión soportada antes de caer definitivamente enfermo y regresar nuevo, lo más seguro es que te haga la peineta después de mirarte como si fueras un bicho raro. Y si ve que decaes, que la depresión se va instalando en ti inexorablemente, amenazará con despedirte.

   Esta actitud, el no reconocer el agotamiento mental como una enfermedad que puede llegar a ser grave, está provocando situaciones dramáticas, pues se tiende a pensar que las enfermedades de la mente no son enfermedades, como si la mente no fuese un órgano más del ser humano como lo es una pierna o un brazo. No es extraño, por tanto, que en España haya más de un millón de personas con depresión que tal vez no hubiesen caído en ella si el enfermo o la enferma supiesen que su jefe les daría un par de días de descanso cuando sientan que su mente está llegando al límite. Esto es injusto, muy injusto, pues puede destruir a un ser humano.


  Me estoy refiriendo a trabajos que, por sus características, sometan al trabajador a una tensión constante, que le exijan un gran esfuerzo mental para desarrollarlo, no a cualquier trabajo. Humanizar el trabajo en este sentido daría excelentes resultados para trabajadores y empresarios. 

martes, 4 de julio de 2017

LA ILUSIÓN

  




   La ilusión no goza de buena salud, el virus de internet la tiene postrada, muy pocos son los que creen en su recuperación, pues su enfermedad tiene difícil cura. 

   Sin embargo la ilusión permite alimentar  sueños y creer en utopías, sin ella todo se ennegrece y el oficio de vivir se torna tedioso además de cruel, cunde el desaliento que arruina  la voluntad y desaparecen los colores como en una fría, destemplada y oscura tarde de invierno. 

   Decidme, ¿hay algún político en el mundo que ilusione? ¿Alguna nueva idea capaz de hermanar a los hombres? ¿Algún concepto que cree jurisprudencia y acabe con la impostura? No, no lo hay, así que la única salida que nos queda es creer en nosotros mismos, sin esa fe estamos perdidos. Tener amigos es esencial, sin ellos la vida es oscura. Así que si hay un sentimiento por el que merece la pena vivir y luchar es el de la amistad. Sacrificarla por la ideas es una aberración, la amistad está por encima de todas las ideologías, y si es auténtica supera todas las crisis, lo único que no soporta es la traición. La amistad es vida, lo demás es selva.