jueves, 23 de noviembre de 2017

¿QUÉ ES LO IMPORTANTE?







  Uno a estas altura no sabe que es lo importante para estar al día de lo que pasa. Pareciera que lo importante es lo que ocurre a nivel político, eso que se cuece en la Carrera de San Jerónimo de Madrid, donde los padres de la patria pareciera que debaten sobre el bienestar de España y los españoles, cuando en realidad cada cual lo que trata es de arrimar el ascua a su sardina, excepción hecha de los independentistas, que esos son de otra guerra y van a lo suyo,  destruir la imagen de España, para lo cual no les importa destruir la de Cataluña, pues total, como los van a seguir votando no se recatan en mostrar sus miserias. 

   Lo mismo podría decirse de Podemos, partido que presume de ser desleal a las instituciones y  que están al acecho de que se caiga algún testero de una fachada para recoger lo que caiga detrás. Menuda tropa. 

   Pero también es importante lo que publican los periódicos, pues suelen darle un repaso a la actualidad en general, solo que los periódicos también tienen sus pozos negros donde esconden su mierda; saber llegar a ella es necesario para saber si lo que publican es objetivo o simplemente se adecua a sus intereses, pues lo que prima  no es lo que de verdadero tenga la noticia, sino el morbo que despierte, pues es bien sabido que la verdad pura y dura no vende, lo que vende es la mentira, eso sí, bien elaborada para que parezca verdad. 

  Y así, noticias en apariencia inanes ellos las presentan como cosa de interés social, cuando en realidad solo persiguen vender papel o atraer visitas a su web.  De tal forma, hoy leemos como una discusión matrimonial  entre Piqué y Shakira en un restaurante barcelonés, del  que dan el nombre, ubicación  y alguno de sus platos más emblemáticos, es considerada noticia de interés. 

  El mismo caso que la noticia publicada  que nos informa que David Bustamante  y Paula Echevarría han discutido porque los dos quieren que su hija Daniella pase la Nochebuena con ellos, para luego decirnos que llegaron a un acuerdo y que la niña pasará la Nochebuena con su mamá y la Nochevieja con su Papá. Tiene huevos la cosa.

  Más serio es el asunto de las agresiones sexuales. Esto sí que saben explotarlo los periódicos bien para mantener en vilo al lector. El juicio que se está celebrando para juzgar a los integrantes de ese grupo de sevillanos que ellos mismos se autodenominan “La manada” genera toda una serie de noticias sabiamente dosificadas, no para informar realmente de lo que está más claro que el agua, sino para generar morbo que es lo que vende. Así, se hacen eco de declaraciones subjetivas que responden a la estrategia de culpabilizar a la víctima para salvar a los agresores. Así, en OK Diario podemos leer que Jesús Pérez, el abogado de los presuntos agresores de la joven, ha sugerido que la chica denunció no porque la hubiesen violado, sino porque la habían grabado. La cuestión es enfangar todo lo más que se pueda las noticias para desinformar y la gente desee “informarse” sin conseguirlo nunca.

  Seguiremos informando.




martes, 21 de noviembre de 2017

MENTIR, MALDITOS, MENTIR







    Está claro que lo que hoy atrae y se lleva es la mentira. Si quieres llamar la atención, miente. Si quieres ser un "influencer", miente. Si quieres tener decenas de miles de seguidores en las redes, miente, si quieres ser alguien en política, miente, si quieres abrirte paso en la vida, miente, si quieres vender, miente.. Y así podría seguir hasta el infinito. 

   Ha llegado a ser de tal magnitud esta verdad que la mentira invade sin pudor todos los ámbitos de la vida. La más sorprendente,  y preocupante,  es la de un bloguero, un tal Oliver, que afirma en Youtube sin ruborizarse que la tierra es plana, y se ha atrevido incluso a contradecir al respecto a Pedro Duque, que le ha preguntado incrédulo si de verdad hay alguien hoy día que crea que la tierra es plana. 

   Bueno, pues a pesar de ello, o tal vez por ello, este bloguero tiene casi 90.000 seguidores. Seguro que ha copiado las técnicas de los independentistas. Aunque a decir verdad tienen donde documentarse. 

   Así que ya lo sabéis, si queréis ser alguien en la vida,incluso llegar a ser presidentes de los EE.UU, mentir. No os privéis del placer de mentir y que vuestra mentira esté a la altura de vuestro ingenio. Disfrutaréis como enanos y comeréis caviar. 


   Por si acaso os interesa el tema:  ¿Habéis oído hablar de la "posverdad", ese palabro que al parecer no es nuevo y que está detrás del triunfo del Brexit y del de Donald Trump? Me he quedado de piedra cuando he sabido su significado, no porque me haya escandalizado, sino porque me ha confirmado en mis temores. Sobre semejante término se pronunció el año pasado el filósofo José Antonio Marina en "El Confidencial", y nos da su significado: "situación en que las emociones y creencias personales influyen más en la formación de la opinión pública que los hechos objetivos”. Es decir, que lo que significa es que "una falsedad continúa siendo aceptada a sabiendas de que es una falsedad, y se toman decisiones basándose en ella, porque no se considera importante que lo sea". Por eso ha triunfado el Brexit y ha ganado Donald Trump cuando nadie lo esperaba. Por eso el independentismo ha llegado donnde ha llegado. Desde luego, el artículo no tiene desperdicio y pone los pelos de punta. 

UN MAL HIJO






    Aquel padre trataba de hacerle comprender a su hijo que todas las decisiones que había tomado en su vida no lo habían conducido a ninguna parte, que siempre volvía al punto de partida por su equivocada manera de entender la realidad.  Por eso era lo que era y estaba  donde estaba.    

 —¡Y encima pretendes darle lecciones al mundo! –le reprochó finalmente con amargura.   

   —El mundo necesita de muchas lecciones, papá –respondió el hijo con un rictus de cansancio en su rostro-, pero llevas razón, como hijo te he decepcionado,  y reconozco que, pese a tus carencias personales, eres un buen padre, pero ese punto de locura que me anima en pos de lo imposible, y que tú no puedes entender, es lo que me mantiene vivo y me permite vadear la depresión y  conservar mi dignidad, para que no te culpes de nada.

  

   

lunes, 20 de noviembre de 2017

QUÉ HACER CON LA MIERDA DEL MUNDO


   


    En la vida está uno obligado a aprender día a día de la vida, como diría el poeta, golpe a golpe, verso a verso. Yo he tenido que aprender a ser "malo" para poder ser "bueno". No es ninguna contradicción, al contrario, en el sentido de que cuando la vida da razones para llorar, hay que saber buscar razones para reír y que nadie pueda borrar tu sonrisa. Ello a pesar de que vivimos en un mundo que cada vez me gusta menos. 
   
   Un mundo en el que se vende la intimidad  no es un mundo sano.

   Un mundo en el que cualquiera puede invadir tu intimidad,  no es un mundo seguro.

   Un mundo en el que no se respeta nada, que lo que prevalece en él es egoísmo y el interés particular, no es mundo grato. 

  Un mundo en el que cada cual va a lo suyo, no es mundo con futuro. 

  Un mundo en el que el poder abusa, adoctrina y miente no es un mundo justo.

   No, no me gusta este mundo. Pero no tengo donde ir, no conozco otro mejor, así que lo único que puedo hacer es tratar de mejorarlo en lo que de mí dependa, que cuando me vaya pueda decir que he limpiado más que he ensuciado. 

   Una forma de hacerlo es utilizar la mierda que dejan los que ensucian el mundo para abonar mi jardín. 

martes, 3 de octubre de 2017

¿FE EN EL HOMBRE?








   ¿Fe en el hombre con lo que está cayendo? Ni de coña. La fe que se puede tener en el hombre es la que uno tiene en sí mismo para intentar ser hombre. Creo más en el perro que ha salvado 29 vidas en el terremoto de México que en esos jóvenes que han evitado un suicidio en Londres. Así de triste es la cosa. Y no es que yo le reste valor a ese bello gesto que yo emularía sin pensarlo, pero no es con gestos aislados como el hombre se gana el derecho a que se tenga fe en el hombre.

   Cuando veo que hay padres que se llevan a sus hijos, niños de corta edad, a utilizarlos como escudos contra la Policía,  a los que se adoctrina en el odio y la xenofobia a lo español ¿cómo se puede creer en el hombre? ¿Se puede creer en el hombre que es capaz de llevar al desastre a una nación por ocultar sus miserias? ¿Se puede tener fe en el hombre que es capaz, mediante técnicas de marketing político y cultural, imbuir en un millón de personas el odio a España y la xenofobia a los españoles? Porque el día que se descubra lo que realmente hay detrás de la criminal actitud de los que gobiernan Cataluña muchos catalanes de buena fe se darán de cabezazos contra la pared, al saberse utilizados obscenamente para que ellos, sus gobernantes,  salven su pellejo por su pésima gestión y su latrocinio.  

   Todos nos esmeramos en  representar la comedia de la vida, de que  somos buenas personas y ejemplares ciudadanos,  pero  en absoluto lo somos, de hecho nadie es bueno porque no sabemos qué es ser bueno, ni para qué sirve ser bueno, de hecho, ser “bueno” puede ser hasta contraproducente.  Ahí tenemos a nuestro ínclito Presidente señor Rajoy que ha confiado en lo que alguien le ha dicho de que no iba a pasar nada y mirad si ha pasado, con lo que tenemos que darle la razón a Freud cuando dijo que «los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad». Así que hala, a soñar, que no cuesta nada y pensar que lo de Cataluña lo va a arreglar la bondad y la buena fe. 

   Nos esforzamos por convivir,  por disimular nuestras pasiones, reprimimos  nuestros impulsos más primarios,  ayudamos a los demás como forma de ayudarnos a nosotros mismos, nos relacionamos unos con otros para no enloquecer, para disimular que no nos soportamos ni a nosotros mismos.., pero enfrentados a la realidad de la vida cada cual va a lo suyo, esto no hay quien lo cambie, y la realidad de la vida es que hay que ganarse el pan. Esta realidad es que han sabido explotar muy bien los nacionalistas  inculcando ideas tóxicas en los catalanes, pintándoles una arcadia feliz en su Catalonia y demonizando a España, la nación represora de las libertades catalanas.

   Siempre estaremos solos, siempre nos acompañará la angustia de la existencia, siempre buscaremos maneras de resistir, siempre buscaremos enemigos para justificar nuestros actos, y cuando todo nos falla nuestra única opción es poner nuestra fe en Dios si creemos en él, porque sabemos que el hombre jamás se puede confiar. ¿Cómo se puede creer en el hombre si su estupidez no tiene límites? ¿Cómo se puede creer en ese hombre que predica una cosa y hace la contraria? Ahí tenéis el ejemplo de la izquierda de nuestro maltratado país, de ese partido llamado “Podemos”, que se manifiesta contra la xenofobia y el machismo y se alía con el nacionalismo excluyente y xenófobo que pretende destrozar a España sin pudor. ¿Y ellos son los que se tienen por patriotas? El patriotismo es el amor a la patria y ellos rezuman odio.  ¿Y sabéis por qué? Porque la derecha les ha ocupado espacio y los ha dejado sin argumentos, y para compensar se arriman a lo más rancio y ruin del planeta.  ¡Si Marx levantara la cabeza! Ahí tenemos a  la señora Colau, que tanto habla de defender derechos y democracia y a la que no importaría que España se vaya al carajo, debería aprender del activismo del PP y del PSOE en el País Vasco durante los años en que la banda etarra tenía secuestrada a la sociedad vasca mediante el terror. ¡Eso sí era defender la libertad y la democracia jugándose la vida! Y no ella, una recién llegada que se tutea con los  afines a Bildu y reciben a Otegui como un hombre de paz en Cataluña y llaman fascista a Juan Manuel Serrat.  Así que lecciones de democracia, ninguna, señora Colau. De tener fe en  usted y sus postulados, mucho menos, señora.

   Tendríamos hoy un poco más de fe en el hombre si el PSOE se hubiera sacudido sus complejos y hubiera formado gobierno de coalición con PP y Ciudadanos, pero ni siquiera fue capaz de votar en el Congreso el apoyo el Gobierno en el conflicto catalán. Si hubiera tenido visión de futuro y Sánchez fuera un hombre de Estado esa coalición se hubiera producido y se hubiera evitado que llegáramos  a esta situación de angustia e incertidumbre, y hoy no estaría dividido y sería un partido en el que confiarían los españoles. Pero prefirieron arrimarse a Podemos y “entender” a los soberanistas que odian y menosprecian  a España antes que aliarse con el PP porque es un partido corrupto, ¡como si ellos fueran inocentes! Lo que pasa es que su líder no es líder de nada, es un inepto, un hipócrita. ¿Fe en el hombre? Desde que Hobbes, en un alarde de lucidez lo calificara como un lobo para el hombre la fe que pudiéramos tener en él se vino abajo.  Por eso inventó a Dios y los que acabaron por no creer en él  inventaron el comunismo.  


   Es en estos casos, en estos momentos de angustia e incertidumbre, cuando se manifiesta en toda su crudeza la soledad del hombre, de ese hombre que sufre y se angustia cuando mira a su alrededor y se sabe solo.  Si nuestros políticos no saben solucionar el conflicto de Cataluña, y hasta ahora no han sabido hacerlo ni parece que tengan las ideas claras de cómo hacerlo, tal  vez España debería echarse a la calle y que su clamor se levante por encima de su incompetencia y les digamos que lo arreglen ya y sino que se vayan y dejen paso a otros.  

viernes, 14 de julio de 2017

REIVINDICACIÓN DE LA SENCILLEZ






¡Ah, los actos sencillos! El origen de la corrupción reside precisamente en que menospreciamos los actos sencillos y cotidianos propios de una vida sencilla y tendemos a buscar lejos lo que tenemos a mano, y como no lo encontramos y vemos que otros con menos méritos lo tienen no dudamos en vender nuestra alma al Diablo con tal de conseguir lo que honradamente sería imposible, equivocada ambición que nos impide hacer bien las cosas y nos aleja de nosotros mismos, y cuando las cosas no se hacen bien tratan de justificarse de cualquier manera o se justifican con las reprochables conductas de otros, así es como se pierden de vista los valores y se tiende a valorar más el envoltorio que el contenido mientras se disimula todo lo contrario, terreno abonado para el descontento general, pues si quien tiene la obligación de actuar bien actúa mal los que no han participado del pastel y aspiran, como los demás, a repartirlo ellos, explotan el descontento social atacando al sistema que lo ha hecho posible envueltos en la bandera de la igualdad y de la justicia social, o de cualquier otra idea que cumpla el propósito, pues se sabe de antiguo que ni la igualdad ni la justicia existen, pero siguen enganchando a los ingenuos y a los resentidos, cuando lo que le hace falta a esta infame sociedad de consumo es disciplina y educación y le sobran salvapatrias y demagogos que solo ambicionan el poder porque se saben débiles y cuando lo tienen sucumben a su propia debilidad, pues cuando llegan a él generalmente no lo ejercitan atendiendo al interés general, sino a los particulares de su ideología, de la que creen, como si fueran dioses, que es la panacea de los problemas de la sociedad, de ahí que su objetivo sea imponerla, actitud similar a la de los yihadistas sin llegar a su brutalidad. 

   Y habrá quien diga que no es ciego el que no ve sino el que no quiere ver. Yo llamo a eso cinismo social. Que tengáis unas felices vacaciones.

miércoles, 12 de julio de 2017

DOS DÍAS







Hay algo que empieza a ser preocupante, que en realidad lo es, en esta infame sociedad consumista y competitiva que te obliga siempre a dar de ti el cien por cien, a cumplir con tu objetivo de productividad y eficiencia, y si no lo consigues ya está tu jefe encima dándote un toque de atención, lo que no hace sino aumentar aún más tu estrés, y el estrés es una enfermedad, no lo olvidemos. Sin embargo, si le pides a tu jefe que te dé un par de días para recuperarte mentalmente de la presión soportada antes de caer definitivamente enfermo y regresar nuevo, lo más seguro es que te haga la peineta después de mirarte como si fueras un bicho raro. Y si ve que decaes, que la depresión se va instalando en ti inexorablemente, amenazará con despedirte.

   Esta actitud, el no reconocer el agotamiento mental como una enfermedad que puede llegar a ser grave, está provocando situaciones dramáticas, pues se tiende a pensar que las enfermedades de la mente no son enfermedades, como si la mente no fuese un órgano más del ser humano como lo es una pierna o un brazo. No es extraño, por tanto, que en España haya más de un millón de personas con depresión que tal vez no hubiesen caído en ella si el enfermo o la enferma supiesen que su jefe les daría un par de días de descanso cuando sientan que su mente está llegando al límite. Esto es injusto, muy injusto, pues puede destruir a un ser humano.


  Me estoy refiriendo a trabajos que, por sus características, sometan al trabajador a una tensión constante, que le exijan un gran esfuerzo mental para desarrollarlo, no a cualquier trabajo. Humanizar el trabajo en este sentido daría excelentes resultados para trabajadores y empresarios. 

martes, 4 de julio de 2017

LA ILUSIÓN

  




   La ilusión no goza de buena salud, el virus de internet la tiene postrada, muy pocos son los que creen en su recuperación, pues su enfermedad tiene difícil cura. 

   Sin embargo la ilusión permite alimentar  sueños y creer en utopías, sin ella todo se ennegrece y el oficio de vivir se torna tedioso además de cruel, cunde el desaliento que arruina  la voluntad y desaparecen los colores como en una fría, destemplada y oscura tarde de invierno. 

   Decidme, ¿hay algún político en el mundo que ilusione? ¿Alguna nueva idea capaz de hermanar a los hombres? ¿Algún concepto que cree jurisprudencia y acabe con la impostura? No, no lo hay, así que la única salida que nos queda es creer en nosotros mismos, sin esa fe estamos perdidos. Tener amigos es esencial, sin ellos la vida es oscura. Así que si hay un sentimiento por el que merece la pena vivir y luchar es el de la amistad. Sacrificarla por la ideas es una aberración, la amistad está por encima de todas las ideologías, y si es auténtica supera todas las crisis, lo único que no soporta es la traición. La amistad es vida, lo demás es selva. 

  

jueves, 29 de junio de 2017

SOBRE LA POSVERDAD

   






     
¿Habéis tomado nota? La palabra "posverdad" va a ser incorporada al diccionario, va a dejar de ser una palabra fantasma. Por si no lo sabéis este nuevo término o neologismo se empleó por primera vez en 2003, e indica que vivimos en una época en que la verdad importa menos que las emociones, los sentimientos, las preferencias, los intereses..., es decir, que ahora mentir es lo más natural si con ella se satisfacen los sentimientos de aquellos que justifican tu mentira en aras a conseguir un fin, ya sea alcanzar el poder, desprestigiar a un partido político o, sin ir más lejos, justificar un referéndum ilegal. 

Esto tiene unas connotaciones tremendas, ya lo estamos viendo. El término democracia, que fue el valor que guió a los actores políticos de la Transición para superar una situación endiabladamente compleja, que pudo habernos conducido a otro enfrentamiento secular, hoy día ha perdido su fuerza, hoy lo que prima en la política y estrategia de los actores políticos no es consolidar la democracia, es la lucha por el poder, y a ello se entregan si pudor mintiendo descaradamente, desprestigiando sin pudor, otras exagerando, las más manipulando... 

   Y no, no ocurre solo en España, ocurre en todas partes, ocurre en Rusia, ocurre en EEUU, ocurre en Europa, ocurre en Turquía, ocurre en Venezuela... La lucha por el poder ha desplazado a aquellos valores democráticos en los que se han basado los partidos políticos para llevar a cabo su labor política, ahora eso cuenta poco, la honestidad cuenta poco, ahora lo que se lleva es defender a capa y espada lo propio aunque sea indefendible y atacar lo ajeno aunque no haya por dónde, que siempre se encuentra un resquicio para atacar y si no se inventa. 

   En realidad, y aunque no sea ningún consuelo, es lo que siempre se ha hecho, pero ahora con total descaro, lo cual ha hecho posible que Donald Trump esté en la Casa Blanca, que haya vencido el Brexit, que Erdogan haga y deshaga en Turquía a sus anchas, que Putin, un impresentable, ejerza como un nuevo Zar en Rusia, que Maduro no deje de decir sandeces y cometer barbaridades y siga en el poder... En fin, para qué seguir. El mundo se está convirtiendo en un lugar irrespirable. Es lo que tiene vivir en la época de las posverdad, cuya característica principal es que le verdad es la invitada de piedra. 

   Es bueno en estos casos recurrir a los amigos, que si lo son de verdad, no  ha hecho mella en ellos la posverdad. Y aprender a defenderse de ella, para lo cual hay que estar bien informado. Que seáis felices y tengáis un fin de semana de lujo. Un saludo.

sábado, 24 de junio de 2017

MUJERES NORMALES



   




   "Todas las flores del desierto están cerca de la luz.

   "Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo.

   "Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio, o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.

   "Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estás triste, que pierden las 
llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran sólo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento. 

   "Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuantas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.

   "Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el médico, y esperan al novio ilusionadas con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso.

   "Las mujeres normales derrochan belleza, no glamur, desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la
espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos.

   "Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Sólo hay que saber mirar más allá del tipazo, de los ojazos ,de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigo de la forma y
enemigo del alma. Vértigo de divas, y llanto de princesas.

   "Las verdadera belleza esta en las arrugas de la felicidad..."


   Este hermoso texto es de Varga Llosa, premio Nobel de Literatura de 2010. En él, pondera la belleza y la sencillez de la mujer normal, de esas mujeres que no salen en revistas, que derrochan belleza pero no glamour, que se ríen a carcajadas... Sin embargo, ya lo sabéis ha elegido a Isabel Preysler, que es la sofisticación en persona, que huele a Chanel, no a moras y a regaliz, que toma champán, no cerveza... En fin, una mujer completamente opuesta a la que describe en el texto. 

   ¿No se podría aplicar aquí perfectamente el refrán que afirma que "una cosa es predicar y otra dar trigo"?  Los ideales de juventud permanecen en nosotros intactos, hablan de nosotros, de cómo éramos y cómo pensábamos, pero el tiempo pasa y no pasa en balde, los ideales se quedan atrás mientras nosotros envejecemos, y aunque sigamos añorando aquellas cosas que en un momento de nuestra vida nos inspiraron la realidad acaba por imponerse y lo que veíamos atractivo y deseable, aunque lo siga siendo, ya no lo es para nosotros, pues vemos la vida y las cosas bajo otra luz, la que alumbra nuestra experiencia. 

  Saludos.  







miércoles, 21 de junio de 2017

REYES









  

       Había una vez un rey que era muy alto, más alto que Pau Gasol, y era fama que durante su reinado, que se prolongaba  ya la friolera de treinta años, ningún otro rey del mundo conocido quería visitarlo,  ni tampoco invitarlo, pues se sentían pequeños ante él, sentimiento de inferioridad que en modo alguno puede permitirse un rey.


  Y como todo tiene su contrario, en otro reino lejano, del que este rey no tenía noticia,  había otro rey que era muy pequeño, más pequeño que Dani de Vito, y era fama que durante su largo reinado no aceptaba invitaciones de ningún otro rey ni las cursaba, pues ningún rey era más pequeño que él.  Y si algo no puede permitirse un rey es ser pequeño,  mucho menos experimentarlo.

    Y hete aquí que ambos reyes tenían  hijos e hijas cuya estatura concordaba con la de  sus respectivos regios progenitores. Enterados ambos monarcas de tan curiosa circunstancia  acordaron, tras largas negociaciones a través de sus enviados, casarlos entre sí con la esperanza de que sus descendientes tuvieran la media de sus estaturas, solucionando así el problema de incomunicación que postraba a sus reinos, pues estaban al margen de las  grandes decisiones de los demás dominios.  

    Sin embargo,  por mentira que parezca,  la múltiple boda no pudo finalmente celebrarse, pues  el rey chico se negó  a que se celebrara en el reino del rey alto, y este de ninguna manera estaba dispuesto a  consentir que el enlace  se celebrara en otro reino que no fuera el suyo. El primero, porque no quería pasar por la humillación de estar permanentemente mirando hacia arriba y que lo deslumbrara el sol, y el segundo porque tampoco estaba dispuesto a mirar a su colega desde abajo, pues había sabido que el rey chico había preparado un trono más alto que el rey grande para que este se viera obligado a levantar la vista para mirarlo,  y  además, asistiría a la boda encaramado en unas andas para estar siempre a la altura del rey alto.

   Total,  que el acuerdo de casar a sus respectivos hijos e hijas hubo de ser  cancelado por una cuestión de altura, de lo cual se hicieron eco las respectivas gacetas de ambos reinos, ninguna de las cuales dijo la verdad, pues mientras la del rey chico aseguraba que la cancelación se debía a la poca altura de miras del rey alto,  la de este último informaba que se debía a la escasa estatura como rey del rey chico. 

   La cosa pintaba mal, pues la posibilidad de una cruenta guerra entre ambos reinos se perfilaba en el horizonte con tintes de luto, como los sombríos nubarrones que anuncian tormenta. Y así habría sido de no ser porque las  hijas del rey chico se habían ilusionado con verse casadas  con sus respectivos partenaires del rey grande, de los que sabían,  por el enviado  de su padre,  que eran altos y apuestos, y muy simpáticos, un verdadero sueño para las dos. De manera que salvando todas las barreras, tras haberlo decidido entre ellas en el mayor de los secretos secretísimos, salieron una oscura noche de palacio a uña de caballo y se personaron en el   palacio del rey alto tres días después, de  madrugada, y sin cortarse un pelo pidieron  audiencia aun a costa de ser colgadas por importunar al rey a tales horas.  

     Ahora bien,  debieron de traer bien aprendida la lección y efectuar  su presentación en la corte como mandan los cánones regios,  pues el rey las acogió de buen grado y estuvo de acuerdo en satisfacer sus deseos matrimoniales, frotándose las manos de gusto, pues ahora obligaría al enano de su colega a venir a su reino.

   Cuando  el rey chico supo de la huida de sus  herederas montó en cólera y empezó a dar saltos, es decir, saltitos sobre el trono, y juró por todos sus ascendientes vivos y muertos que a lo máximo a que podrían aspirar a regir sus hijas a partir de ese día  era una tienda de ultramarinos.  

  No opinaba igual el rey alto, el cual, a través de un correo, le envío una carta en la que le  comunicaba que la reina y él habían acordado cumplimentar los deseos de sus hijos, de los suyos y de las de él, de querer casarse, y que el enlace tendría lugar la semana siguiente, coincidiendo con el aniversario de  su coronación, por tanto,  si quería a sus hijas y conservar su reino lo mejor que podía hacer era  asistir a la real boda, de lo contrario se quedaría sin descendencia para sucederle y su reino caería en manos  de su hermano, conocido en todos los serrallos del reino, circunstancia que sería aprovechada por los partidarios de la república para pasarlo por la guillotina e instaurar la república.  

  Los pelos de punta, así fue como se le puso al rey chico su bosque piloso cuando leyó la carta. Ante lo cual dispuso que  se preparara todo lo necesario para la partida sin demora.

   La nutrida comitiva real se personó en el alejado reino un día antes de la boda. Iba el rey encaramado a lomos de un elefante africano, con la concebida idea de no tener que levantar la vista cuando saludara a su igual. El rey alto recibió a la comitiva real con todos los honores a lomos de otro elefante, pero el rey chico no quiso bajarse del suyo hasta que el rey alto no hiciera lo propio y se sentara.

   Así hubieran estado discutiendo hasta el día del Juicio de no ser porque la reina, la consorte del rey chico que lo acompañaba en la grupa del proboscídeo, tenía necesidad imperiosa de ir al excusado, y así se lo manifestó a su regio esposo. “Querido, si no quieres que rompa aguas menores encima del elefante y este se encabrite y nos mande al foso, os ruego  me ayudéis a hacerlo a mí”.

   Y así fue como, gracias a una perentoria necesidad biológica humana, aunque real, ambos reyes se bajaron de sus respectivas monturas y se dieron una abrazo después de saludarse cordialmente, aunque hay que decir, en honor a la verdad, que el rey alto realizó esfuerzos sobrehumanos por no reírse, y que el rey chico se contuvo las ganas de darle una patada en las espinillas a su futuro consuegro.  Todo por la felicidad de sus hijos y el bien del reino, claro. 

martes, 13 de junio de 2017

MOMENTOS

  

   



   Hay un refrán escocés que dice que «lo que no se pueda hacer en cualquier momento no se hará nunca», seguramente por eso inventaron el whisky. Tal vez lleven razón estos escoceses de falda y gaita, hay que estar en disposición de hacer cualquier cosa en cualquier momento. Lo delicado es atreverse.


Aún conservo en mi retina la imagen de Al Pacino bailando aquel inolvidable tango en la no menos inolvidable película “Perfume de mujer”, escena en la él que se acerca a la chica que esperaba a su novio y le pregunta si podía sentarse con ella, y esta le responde: “estoy esperando a alguien”. Entonces él le hace otra pregunta: “¿Enseguida?” Y ella precisa: “No, en un momento”. Es cuando él suelta la frase inolvidable: “En un momento. A veces se vive una vida en un momento”. Los pelos de punta al recordar los momentos que pudieron ser y no fueron vividos y que pueden justificar una vida, esos que, si no los vives en ese momento, ya no los vives

lunes, 12 de junio de 2017

DE DONACIONES Y OTRAS CAUSAS





Estos días atrás ha levantado una gran polvareda el anuncio de que Amancio Ortega, el dueño de Inditex,  iba a donar a la Administración Pública, es decir, al Estado, 320 millones de euros para la adquisición de equipos de diagnóstico contra el cáncer de última generación.  Esta  donación no es la primera que hace este exitoso empresario, pues con anterioridad ha donado diversas cantidades a las CCAA para el mismo u otros fines.
   A mí particularmente me ha llamado la atención que Podemos, este partido surgido de la indignación ciudadana  por la torpeza de los partidos tradicionales, más atentos a enriquecerse que a gobernar,  no parece sino que es el portador de las esencias éticas y morales de la sociedad desde entonces, y como no podía ser menos ha pedido que se rechace la donación, pues, ha venido a decir, es una humillación para el Estado que un particular financie las necesidades de la Administración en el ámbito de la sanidad, que lo que tiene que hacer el donante es pagar sus impuestos, como dando a entender que no los paga, y que sea el Estado el que determine cuáles son las necesidades sanitarias del país, lo cual ha tenido la respuesta a la contra de otros partidos y asociaciones y personalidades que sí están de acuerdo con la donación y la apoyan.

   Yo, un simple particular, voy a atreverme a opinar  sobre esta polémica  donación,  y  lo primero que voy a decir es que  su rechazo por parte de Podemos y las organizaciones que lo apoyan es ideológica, de eso no hay duda, pues la donación es de tradición liberal, católica y conservadora y se lleva a cabo en muy diversos ámbitos, cosa que no ocurre en los regímenes comunistas, donde el Estado controla y planifica la economía y asigna sus recursos a cada actividad y ámbito de actuación.  Pero ya sabemos por experiencia histórica que la economía planificada no  ha funcionado debido a su rigidez,   pues está basada en el control estatal de todas las actividades económicas y de los medios de producción, lo que supone mantener una estructura administrativa burocratizada  de proporciones mastodónticas, organizada de forma vertical y piramidal,  hermética a cualquier modernización o  cambio, lo que finalmente  lleva al colapso, que es lo que ha pasado en la Unión Soviética.  
   Esto no quiere decir que el sistema de libre mercado que ha adoptado el capitalismo  es la solución, pues es un sistema perverso basado en el consumismo que está acabando con los recursos del planeta y con la dignidad humana, pues su funcionamiento se basa en el lucro personal, que es como alimentar el egoísmo humano, que prima al que  dispone de capital y al que carece de escrúpulos para obtenerlo,  y el que no dispone de él tiene que pedir,  y si no tiene  lo roba, o se corrompe, o se vende, o trafica con drogas, o con armas, o forman grupos mafiosos para delinquir, o bandas criminales  organizadas para el delito. Es lo más parecido a la ley de la selva. Aun así el capitalismo funciona,  ha generado mayor bienestar social que el comunismo, ha desarrollado un sistema de derechos y libertades  que el comunismo ni ha intentado,  y la intervención estatal en la economía ha corregido razonablemente las perversiones del libre mercado.
  ¿Qué sucede? Que los que aún creen que el comunismo es una buena manera de organizar la sociedad política, social  y económicamente pese a su fracaso no admiten que el capitalismo sea mejor sistema, pues son sus víctimas –todos los sistemas las tienen- por tanto atacarán todas sus manifestaciones, y una de ellas es la donación, pues saben que solo los ricos puede donar, con sus donaciones fortalecen el estado de derecho que ellos odian y quieren destruir y porque las donaciones son de derechas. Y estando ellos en contra del liberalismo y de la Iglesia y de los ricos no van a alabar sus gestos altruistas, pues les quitaría votos y credibilidad.
De todas formas no todo es bueno en las donaciones,  nada en lo que interviene  el dinero es inocente, es, digamos, de entre lo malo, lo mejor. Ortega lava su cara, se crea una imagen, puede deducirse el 40 % de su donación, se hace publicidad gratuita, no lo da para lo que necesite la administración, lo da para comprar equipos de diagnóstico contra el cáncer sin saber si esa es la necesidad más perentoria o hay otras, luego cabe pensar que a él le interesa que se destinen a eso,  ¿por qué? No lo sabemos. Dicen que porque él superó un cáncer por disponer de medios y quiere que el Estado disponga de esos medios para los más necesitados.

   Por tanto, pese a sus inconvenientes,  rechazar de plano la donación no es razonable, pues no solo puede salvar vidas, sino que su rechazo, como he dicho antes, no es racional, sino ideológico, y si hay algo que margine de manera flagrante a la razón es la ideología.  En esta vida nada es puro ni prístino, todo tiene sus impurezas, por tanto lo que debemos hacer es analizar si el hecho beneficia más que perjudica. Y en este caso beneficia. Esto es lo que verdaderamente importa, no si la donación es interesada o no, pues en esta vida  ni siquiera el amor es puro.


sábado, 10 de junio de 2017

SOLO ANTE EL PELIGRO

  


   


   La primera vez que vi la inolvidable película "Solo ante el peligro" yo era un niño, y no, no la entendí, no es una película para niños, pero la vi,  hay cosas que hay que ver y libros que hay que leer aunque no se entiendan, es mucho peor no ver nada ni leer nada, pues algo siempre se queda. 

   Pero la he visto ya de adulto, y  más de una vez. Es una de esas películas que te traspasan, que te ponen la piel de gallina, que te entristecen y al mismo tiempo fortalecen tu fe en el hombre, porque de lo que te habla esta cinta es de eso, de la miseria y grandeza del hombre,  puesta de manifiesto en la cobardía del pueblo que le da la espalda a su sheriff, y en la valentía de este, que se enfrenta solo a la muerte.  Y lo hace además, no porque tenga obligación legal de hacerlo –él ya no es sheriff- sino porque siente que esa es su obligación, hasta el punto de que su propia esposa le da la espalda.  

   Son muchas las lecciones que podemos extraer de esta  extraordinaria cinta, pero de entre todas me quedo con una: cuando lo que está en juego es nuestra dignidad no esperemos que sean los demás quienes nos la den,  somos nosotros quienes hemos de ganárnosla sin ayuda de nadie, pues los demás tratarán de quitárnosla para justificar su indignidad. Ver películas como esta oxigena el espíritu. 

   Tal vez extrañe que  traiga a colación una película que se rodó en el año 1952, que ya ha llovido desde entonces,  pero si es así  no debería, pues sigue teniendo plena actualidad y valores éticos como para mencionarla en cualquier contexto, incluso  sin venir a cuento.

  No obstante,  la traigo porque el heroísmo que despliega la figura del sheriff, que interpreta de manera magistral Gary Cooper, me recuerda al heroísmo ciudadano de nuestro compatriota Ignacio Echeverría, que en viendo como los terroristas asesinos de Londres atacaban a una chica armados de cuchillos,  salió en su defensa armado de un monopatín sin pensar en otra cosa que en socorrerla, gesto que le costaría la vida, pero que salvó otras muchas. 

   Hay que descubrirse, pues de gestos como el de Ignacio está necesitado el mundo, de personas como Ignacio está necesitada esta sociedad cobarde y egoísta, pues si hubiera muchos como él ya habríamos ganado la batalla, ya habríamos hecho huir a los malos. Él es el ejemplo a seguir, pero desgraciadamente lo seguirán muy pocos, como no lo siguieron sus amigos a los que yo no voy a juzgar, son ellos los que tendrán que preguntarse si pudieron salvarle la vida si lo hubiera secundado, si junto a él se hubieran enfrentado al mal. 

  Has muerto, Ignacio, pero en nuestros corazones serás inmortal. 
  
  

   

sábado, 3 de junio de 2017

REFLEXIONES

  
   

   
Buenos días. Uno se ha levantado esta mañana pensando, sobre todo, en celebrar la victoria del Real Madrid en Cardiff ayer leyendo las crónicas que hablan de su hazaña, pero lo que me encuentro es con la noticia de un nuevo atentado de los descerebrados yihadistas en Londres que nos han declarado la guerra porque quieren ser como nosotros y no pueden, consecuentemente,  nos matan.  Está claro que el mundo se enfrenta a un serio desafío en el que está en juego nuestro sistema de valores. El sufrimiento está garantizado.

   Y hablando de valores, hay que recordar, porque es sano hacerlo,  que el capitalismo los pisotea, pues no es de recibo que  haya gente que pasa hambre mientras otros nadan en la abundancia, ni es de recibo que la justicia ofrezca  respuestas tan pobres a los grandes problemas de la sociedad, sobre todo al de la corrupción, que ha minado la fe de la ciudadanía en sus representantes, realidad que, al no corregirse, es utilizada por el comunismo trasnochado y populista para sacar pecho, como si esa ideología pudiera dar lecciones de justicia y buen gobierno. A ver si se dan cuenta quienes aún levantan su bandera de que el comunismo fue una gran idea que no ha funcionado, y que no funcionará. Así que tanto un sistema como otro tienen ante sí otro formidable desafío: reinventarse. El que lo haga se llevará el gato al agua.  

  Otro asunto, tal vez menor, pero que habla a las claras de la necesidad perentoria de una buena educación para nuestros hijos,  que me ha llamado la atención,  es la polvareda mediática que ha levantado en las redes saber que la princesa Leonor lee a Steveson y a Carroll y le gustan las películas de Kurosawa, que ha desencadenado un tropel de burlas hacia ella. ¿Por qué? ¿Qué tiene de malo que una niña lea “La isla del tesoro” y “Alicia en el país de las maravillas”? Os diré una cosa, sobre todo hacia quienes han secundado las burlas demostrando su ignorancia,  cualquier niña o niño que no lea estos dos monumentos literarios en su niñez puede decirse que ha desperdiciado gran parte de su infancia. Lo de menos es que no entienda lo que lee, lo que importa es que disfrute leyendo, y os voy a decir una cosa, si hubo un autor con el que yo disfruté en mi adolescencia fue con Robert L. Steveson, y lo que siento es no haberlo leído antes; lo mismo puedo decir de Lewis Carroll. En cuanto a las películas de Kurosawa puede decirse lo mismo, si las ve es que algo en ellas atrae su atención, lo cual ya es un síntoma de que tiene curiosidad intelectual, ¿o es que acaso podemos presumir todos de entender las películas de Kurosawa? Pero nos gustan. ¡Mira que burlarse de una niña porque tiene gustos poco comunes! ¿Sabéis el único libro al que yo tenía acceso en mi infancia? El Quijote, del que no entendía absolutamente nada. Ya lo he leído tres veces, y no descarto una cuarta.

   Una última cosa, ese padre de Arcos de la Frontera que ha matado a su hijo de pocos meses asfixiándolo, y le dice a la Policía que lo ha hecho porque se lo ha dicho su teléfono móvil. Me pregunto a qué extremos de desesperación puede llegar una persona capaz de matar a su hijo y como única excusa alega que se lo dijo su móvil. Era el propio padre quien lo cuidaba porque la madre no quería hacerlo, y éste, harto de la situación, le dio una paliza y mato al hijo.  ¿Cómo no detectan los servicios sociales este tipo de situaciones? Porque ahora cabe preguntarse, ¿es el padre un hijo de la gran puta degenerado o una víctima de la sociedad que no aguantaba más y se ha vuelto loco?  Aquí lo dejo.  

   

miércoles, 31 de mayo de 2017

BILLETE PARA EL CIELO


  -—Deme un billete para el Cielo, por favor.
  —No hay.  
 —¿Está seguro?
 —Sí.
 —¿Cuándo habrá?
 —Depende.
 —¿De qué?
 —-De la demanda.
  —¿No hay demanda para ir al cielo?
  —No.
  —¿Por qué?
  —Porque  el precio es muy elevado.   
  —¿Cómo de elevado?
  —Es necesario tener fe.
 —Demasiado elevado ¿puedo pagarlo con mis sueños?
 —Siempre que sean suyos.
 —¿Cómo puedo saberlo?  
 —Vaya a la ventanilla de enfrente.   

  —Me han dicho que aquí vendes billetes para el cielo.
  —Muéstreme sus sueños.
  —Aquí los tiene.
  —Estos sueños son robados.
  —¿Y cómo lo sabe?
  —Por la etiqueta.
 —¿Dónde puedo hacerlos míos?
  —Vaya a la ventanilla de enfrente.

  —Vengo a hacer míos sueños de otros.
  —Antes tiene usted que legalizarlos.
 —¿Cómo?
 —Devolviéndolos.
  —Entonces me quedo sin sueños.
  —Usted devuélvalos, luego vaya a la ventanilla de enfrente, allí le enseñarán a soñar.

  —Vengo a que me enseñen a soñar.
  —Para qué.
  —Para ir al Cielo.
   —¿Usted no ha soñado nunca?
   —Nunca.
   —¿Se ha enamorado alguna vez?
   —No.
   —¿Ha tenido contacto carnal con alguna mujer?
   —Soy gay.
   —Pero usted de dónde viene.
   —De Podemos.  
 —¿Y no ha soñado nunca?
 —Sí, con enviar al PP al infierno.
 —Vaya a la ventanilla de enfrente.