jueves, 3 de octubre de 2013

FE Y RAZÓN



 

   Seguro que recordaréis la polémica que suscitaron unas palabras del Papa Benedicto XVI entre los musulmanes, no solo entre los radicales islámicos, que de estos era previsible,  antes bien entre los propios líderes musulmanes y jefes de gobierno de países musulmanes, lo cual ya no es tan comprensible.  O también, porque no es fácil entender la mentalidad musulmana desde una óptica imparcial en la que sea la razón, no la religión, la que predomine.
 
   La polémica a la que me refiero tuvo lugar hace seis años, exactamente el 12 de septiembre de 2006, cuando el Papa Benedicto  dio una conferencia en la Universidad de Ratisbona (Alemania), donde fuera profesor de teología, bajo el título «Fe, razón y la universidad: memorias y reflexiones».

  La cuestión que suscitó la reacción del mundo árabe se centró una simple cita  del Pontífice, extraída de un diálogo entre el emperador bizantino Manuel II Paleólogo (1391) y un erudito persa, en el que aquél le pregunta a éste que le muestre las cosas nuevas que había traído Mahoma, con la que pretendía destacar la importancia de la razón y de la paz para la convivencia y lo negativo y execrable de la violencia como método para imponer la fe.

  Me vienen a la mente las palabras de Sócrates cuando dijo: “Si cuando hablo me creo enemigos, señal es de que digo la verdad”.  Aunque hablar de verdades en el contexto de las religiones es toparse con la mentira, pues todas mienten. Lo que pasa es que hoy quien sigue hablando de la Yihad o guerra santa, no es precisamente el cristianismo, ni quien  sigue matando cristianos, tampoco.  

   Traigo este ejemplo de polémica injustificada para ilustrar lo lejos que estamos de un entendimiento con el mundo musulmán, lo cual es preocupante, más que preocupante, pues  aquel emperador que le pidió al erudito persa que le mostrara lo que de nuevo había traído Mahoma al mundo obtiene, seis siglos después, la misma respuesta que él mismo dio.  No hemos avanzado nada. Este es el texto de la polémica:

  « En el séptimo coloquio editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la 'yihad' (...) de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: 'Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba'. El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. 'Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas... Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte...'»

   ¿Habéis oído hablar de los “misioneros musulmanes Tabligh”? Pone los pelos de punta este asunto. Os dejo una URL para que, si sentís curiosidad por el fenómeno, le echéis un vistazo: http://www.gees.org/documentos/Documen-02746.pdf  Son estos lobos con piel de cordero los que me han hecho recordar aquella polémica injustificada por la que el Papa se vio obligado a excusarse, precisamente porque la racionalidad no es para ellos algo que deba guiar sus vidas. Más bien todo lo contrario.

   Saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario